El Gobierno de Mauricio Macri abrió el mercado aéreo argentino al mundo, otorgándole nuevas rutas a tres aerolíneas de bajo costo. La suspensión de la concesión a la aerolínea colombiana Avianca por un supuesto conflicto de intereses no frenó las aspiraciones presidenciales de ampliar el mercado aéreo argentino. 

La idea oficial es ayudar a un sector económicamente golpeado con inversiones que rondarían los 1.700 millones de dólares en los próximos cuatro años.

La “revolución de la industria aerocomercial” anunciada por Macri a principios de este mes supone la entrada de nuevos actores al mercado local, dominado en la última década por la deficitaria empresa estatal Aerolíneas Argentinas. El país austral está en quinto lugar en Sudamérica en cantidad de viajeros per capita, detrás de Chile, Brasil, Colombia y Perú.

La aerolínea de bandera, estatizada en 2008 por el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, operó hasta 2015 con una pérdida anual promedio de 700 millones de dólares. La última licitación a la competencia externa data de 2005. Algunas que lo intentaron desde entonces, como Air Pampas, no llegaron a despegar por falta de autorización. Hasta la propia Lan (Chile) tuvo que ir a la justicia para que no le quitaran su hangar en el Aeroparque Jorge Newbery, el aeropuerto de vuelos domésticos de Buenos Aires.

Hoy el panorama es otro. El objetivo oficial es el crecimiento de pasajeros argentinos, de los cerca de 10 millones al año actuales a 22 millones en 2019. La otra pata del plan es unir ciudades del interior con capitales de otros países sin tener que pasar por Buenos Aires. Actualmente ya es posible viajar a Lima desde las ciudades de Mendoza y Salta; o a Panamá desde Rosario. Profundizar la conectividad de vuelos internos será el próximo paso.

La resistencia de los sindicatos aeronáuticos, que temen perder lugar con la compañía estatal, es una piedra en el zapato para el macrismo. Los gremios ya provocaron huelgas y conflictos en 2016.

Los nuevos actores del mercado aéreo argentino

American Jat obtuvo sus 17 destinos pedidos, entre ellos la ruta que enlazará la ciudad patagónica de Neuquen con las Islas Malvinas. Alas del Sur operará desde Córdoba a otras 21 localidades, y nueve en el exterior. A Andes Líneas Aéreas le concedieron siete rutas, con base en Aeroparque de Jorge Newbery y la norteña ciudad de Salta.

Por su parte, Avianca quedó en suspenso luego de que un fiscal imputara al mandatario argentino por un supuesto beneficio al Grupo Macri, de su padre, en la licitación de nuevas compañías. El titular de la filial de Avianca es el mismo que dirigía MacAir, la empresa de los Macri, que fue vendida a la aerolínea colombiana hace un año.

Mientras tanto, la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) evalúa la llegada de Flybondi y Norwegian, que todavía deben entregar documentación antes de recibir la confirmación. La gran expectativa se centra en la empresa IAG, dueña de la British Airways e Iberia, que arrancaría en junio con una marca de bajo costo (llamada Level) y que cobraría solamente 7.500 pesos (480 dólares) unir Buenos Aires con Barcelona.

Fuente: segundoenfoque.com

XXVI Exposición Viajes y Turismo AVAVIT 2017

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