El modelo low cost que ingresó este año a la industria aérea peruana está permitiendo al viajero transportarse por avión por primera vez (por los precios más accesibles) o movilizarse más a un mejor costo.

“Eso puede implicar no solo beneficios para los pasajeros, sino también para las regiones", resaltó Christophe De Greift, Managing Director de la consultora de negocios Real Time Management (RTM).

Sin embargo, frente al crecimiento de grandes mercados aerocomerciales, como el europeo –donde en un par de años los precios se redujeron a la mitad–, el contexto peruano podría evolucionar de manera distinta y relativamente lento, encontrando algunas trabas en el camino.

En esa línea, en entrevista con el diario El Comercio, el experto identificó los obstáculos para en desarrollo de las low cost en el país y compartió una mirada a corto plazo que puede plantearse en dichos puntos para buscar soluciones al modelo:

- INFRAESTRUCTURA: "Una aerolínea low cost, para tener esos precios tan bajos que la caracteriza, necesita que el avión dé muchas vueltas al día. Que pase muy poco tiempo entre que aterriza y vuelva a despegar para su siguiente vuelo. Es muy difícil que esto suceda en un aeropuerto grande y congestionado. En el Perú, hay una alta concentración en el Jorge Chávez, que es un aeropuerto muy bueno, muy premiado, pero está por encima de su capacidad", precisó De Greift.

Para el analista, el hecho de que los vuelos estén operando principalmente en un aeropuerto impide un mayor crecimiento. 

En el corto plazo: Según De Greift, puede encontrarse mayor espacio en el Jorge Chávez para mejorar las operaciones en dicho espacio. Asimismo, está la opción de otros aeropuertos en Lima que pertenecer al ejército —como la base aérea Las Palmas, en Surco— y que pueden significar una solución para la falta de capacidad.

- IMPUESTOS: Desde el 2006, el gobierno peruano dispuso mediante una ley la exoneración del IGV al servicio de transporte terrestre interprovincial. Para el sector formal, esto se presenta como una ventaja y le da al sector mayor competitividad.

"El modelo low cost penetra mucho cuando la gente migra del bus al avión. Eso genera masa crítica, lo que le permite tener una economía de escala y finalmente bajos costos. Pero si de arranque penalizas el precio con un IGV de 18% a 20% del avión frente al bus, indudablemente frenas esta migración", mencionó De Greift.

En el corto plazo: Aunque los impuestos son elevados, a raíz de la informalidad en el sector terrestre el experto añadió que ve muy complicado sumarle este a las empresas que operan en la industria terrestre, mientras que eliminar el IGV a las aerolíneas significaría un hueco tremendo en las cajas del fisco.

"No hay solución sencilla. El gobierno tiene que pensar los pros y contras de las acciones que realice", mencionó.

En ese sentido, añadió que las soluciones a corto plazo se mueven más en el terreno de buscar soluciones para la infraestructura y encontrar una solución en este factor.

- COMPORTAMIENTO DEL CONSUMIDOR: "Vamos a ver cómo reacciona [frente a las low cost]. Indudablemente, no todo el mundo reacciona positivamente al modelo; es un nivel de servicio inferior, tienes que pagar para cualquier adicional, si quieres sentarte adelante tienes que pagar, entre otros cambios. Vamos a ver como el consumidor se adapta", destacó el experto.

Finalmente, De Greift destacó que ve una oportunidad bastante grande en el sector aerocomercial peruano. "Hablamos de aproximádamente 90 millones de viajes de bus interprovincial al año en el Perú, versus 11 millones de viajes [que se realizan] por vía aérea. Es decir, de los 100 millones de viajes al año, solamente un 10% u 11% se hacen por avión; eso te muestra que hay potencial", acotó.

Fuente: portaldeturismo.pe

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