Aunque Barcelona se esfuerza por aclarar que todas las atracciones turísticas, tiendas y centros comerciales están abiertos y los transportes funcionan con normalidad, el turismo está cayendo fuerte en la ciudad y en toda Cataluña, a partir de las manifestaciones y la tensa situación política y social que se generó tras el referendum del “1-O” (1° de octubre) por la independencia de la región. 

Durante clausura de la tercera cumbre de turismo de compras Summit Shopping Tourism & Economy, el ministro de Turismo de Cataluña, Álvaro Nadal, definió la situación del sector como “un frenazo”, ya que el crecimiento, que estaba en torno al 10%, cayó bruscamente al 2%.

Esta situación podría empeorar aún más. Aerolíneas como American Airlines o Air Canada acaban de sugerir a sus pasajeros cambiar las fechas de sus pasajes, y ministerios de Relaciones Exteriores de diferentes países están pidiendo a sus ciudadanos que extremen las precauciones y eviten las manifestaciones.

Por otra parte la Guardia Civil tomó el control del aeropuerto Barcelona-El Prat con 150 agentes del GAR (Grupo de Acción Rápida), generando intranquilidad entre los pasajeros; y la compañía de cruceros TUI Cruises desvió a Valencia tres barcos que debían atracar en Barcelona (los cruceros son uno de los principales motores turísticos de la ciudad).

La sensación es de “una relevante caída de la demanda”, aseguró el vicepresidente de Hoteles Meliá, Alfonso del Poyo, y agregó que algunas cadenas registraron “caídas brutales” en las reservas.

Fuente: sunnytn.com

NUEVO!!!!

Volver