Los británicos no han dejado de viajar, ni los últimos retos y obstáculos ha frenado su gusto por salir del país varias veces al año a disfrutar de lo conocido y explorar nuevos horizontes. Pero ahora la incertidumbre es mayor, una circunstancia que se torna en oportunidad para los agentes de viajes.  En un entorno permanentemente lleno de cambios e incertidumbres, el mejor modo de controlar una situación es medirla, un aspecto en el que cada año se afana más la asociación británicas de agencias de viajes ABTA.

Su informe anual sobre tendencias afina en todos aquellos aspectos de interés que puedan servir para medir el pulso del viajero y orientar así su estrategia de supervivencia. El número de vacaciones tomadas por ciudadanos de Reino Unido a lo largo del año alcanza la media de 3,8 en los últimos doce meses hasta agosto de 2017, un alza del 0,4% respecto a 2016 y la cifra más alta de los últimos cinco años, y sólo un poco por debajo del récord de 2011 (3,9 viajes al año), según datos recogidos por el informe Holiday Habits Report 2017 elaborado por la asociación. Además, la cifra de viajes al extranjero es la más alta, alcanzando 1,7 al año, frente a la caída experimentada en 2016 hasta 1,4 respecto 1,5 el año anterior. En las vacaciones domésticas ha subido ligeramente, una décima, de 2 a 2,1 viajes anuales.

El turismo emisor es un sector económico esencial en Reino Unido, como muestra la febril actividad y la importancia de la WTM. El turismo emisor es un sector económico esencial en Reino Unido, como muestra la febril actividad y la importancia de la WTM. En conjunto, el porcentaje de británicos que disfrutó de unas vacaciones en el último año es muy alto, un 87%, representando la cifra más elevada desde 2011. Pero esto no quiere decir que acontecimientos y circunstancias importantes aunque externas al turismo no estén influyendo en su comportamiento.

Con la alta demanda que han estado registrando los destinos del Mediterráneo occidental, especialmente en los dos últimos años, y el impacto sobre el gasto de una libra más débil, los viajeros se han vuelto más concienzudos a la hora de analizar dónde van a gastar su dinero, planificando con más antelación para no tener que reducir el número de viajes y tampoco renunciar a sus destinos favoritos.

El director ejecutivo de ABTA, Mark Tanzer, señala que “los británicos están respondiendo a los mayores retos de las condiciones del mercado planificando antes y gestionando sus presupuestos de vacaciones cuidadosamente y la perspectiva es buena para el año próximo.

Nuestro estudio también sugiere que, aunque hay confusión respecto al impacto del Brexit en los viajes, mucha gente está planteando viajar a Europa en los próximos doce meses, lo que deja claro que el amor de los británicos por disfrutar de sus vacaciones en Europa continúa”. La fuerza de este impulso y el temor a que esta gran gallina de los huevos de oro se debilite es lo que ha hecho que ABTA esté queriendo tomar un papel muy activo en las negociaciones del Brexit que puedan afectar al futuro del turismo.

La asociación ha querido mostrar las grandes cifras que avalan la enorme importancia del turismo para la economía tanto de Reino Unido como de los destinos a los que viajan sus ciudadanos a través de un informe que ha elaborado con este objetivo. El estudio, denominado ‘Travelling Together: The Value of UK outbound tourism’ (Viajar juntos: el valor del turismo emisor de Reino Unido) muestra el fuerte impacto que el mercado británico tiene sobre la economía europea, derivado del gasto turístico y la actividad económica así como en soporte del empleo y de empresas que les dan servicio. Más de 800.000 empleos Entre los datos destaca cómo más de 860.000 empleos de la Unión Europea son sostenidos por el turismo emisor británico, así como por encima de 440.000 empresas.

Los viajes desde Reino Unido generaron más de 37 billones de euros en el último ejercicio cerrado, 2016, en valor económico sobre los 27 directamente a través de sueldos e indirectamente mediante las cadenas de proveedores. Como ejemplo, la influencia de España es la más significativa, al ser su primer destino extranjero y a su vez el británico el principal emisor de los destinos españoles: casi 65.000 empleos directos en este caso, un total de 236.000 puestos de trabajo sumando el impacto indirecto y casi 140.000 empresas ligadas al turismo británico.

Y el efecto sobre el tejido empresarial es también enorme, teniendo en cuenta los 133,6 millones de pernoctaciones y 7.900 millones de libras (8.9000 millones de euros) de gasto turístico generado por los visitantes británicos en España.

Fuente: Hosteltur.com

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