Autobuses eléctricos en Santiago. Chile está a la vanguardia mundial, detrás de China.

La renovación de buena parte de la flota de autobuses de las principales capitales latinoamericanas se presenta como una oportunidad para que la región se abra a la movilidad urbana eléctrica.

Las ciudades latinoamericanas cuentan con las mayores flotas de autobuses del mundo. Según datos de ONU Medio Ambiente, las capitales de Argentina y México disponen de 14.000 buses. No obstante, se trata de vehículos altamente contaminantes que deben renovarse.

"El transporte es de donde provienen mayormente las emisiones de gases de efecto invernadero de la región”, lamentó Horst Pilger, portavoz de 'Euroclima+', el programa de cooperación internacional europeo que apoya acciones contra el cambio climático en América Latina, en el marco de un evento que se llevó a cabo este sábado (08.12.2018), en la COP24 de Katowice (Polonia).

El cumplimiento de las metas climáticas pasa por la reducción de las emisiones en este sector, causantes de la contaminación atmosférica de las ciudades. "América Latina y el Caribe son dos de las regiones más urbanas de nuestro planeta, cerca del 80 por ciento de la población vive en centros urbanos”, recordó Nicklas Hagelberg, Coordinador Global de Cambio Climático de ONU MedioAmbiente. No obstante, subrayó que la alta producción de energías renovables, así como el gran uso del transporte urbano, en general, y de los autobuses, en particular, comporta un "gran potencial para introducir buses eléctricos, así como taxis”.

Aunque la región no está a la vanguardia de esta tecnología de transición, están sucediendo desarrollos significantes, como los que se ven en las flotas de taxis eléctricos en Bogotá (Colombia), Loja (Ecuador), Santiago de Chile y Ciudad de México, además de varias ciudades de Brasil como Sao Paulo y Belo Horizonte. Hagelberg, que presentó algunos datos de un informe sobre el estado de la electromovilidad en la región, señaló que existen proyectos de buses piloto en Brasil, Chile, Colombia, Panamá y Uruguay.

Hacia un movilidad urbana baja en carbono

En este contexto, Euroclima+ lanzó una convocatoria dotada de 10 millones de euros para desarrollar programas nacionales de movilidad urbana, planes locales de movilidad urbana sostenible y proyectos piloto innovadores a llevarse a cabo hasta finales de 2020. Cerca de una veintena de propuestas fueron seleccionadas, entre las que destacan la creación de un observatorio de la movilidad en Teresina (Brasil), la implementación de una cincuentena de triciclos eléctricos en San Juan de Comalapa (Guatemala) y la puesta en marcha de un sistema de bicicletas eléctricas compartidas en Ibagué (Colombia).

"El transporte es el segundo sector que genera más emisiones: el 25 por ciento”, explicó Carmina Urmeneta, Jefa de la Oficina de Cambio Climático de Chile. Por ello, el país está haciendo esfuerzos para lograr la transición hacia una movilidad urbana baja en carbono, con la incorporación de autobuses eléctricos en la red de transporte público en la capital. "Ya tenemos 100 buses y en enero llegan otros 100. Hemos aumentado la cobertura”, dijo, avanzando que se prevé que para el 2050 se haya cubierto el 100 por ciento del servicio en las zonas urbanas.

"Estamos trabajando en una estrategia de movilidad sostenible que nos permita tener indicadores y metodología para llevarlos a las diferentes regiones”, agregó Urmeneta, mencionando las ciudades de Los Ángeles y Antofagasta. Esta última fue seleccionada por Euroclima+, que también está trabajando para llevar a cabo el plan nacional de movilidad del país, además del de Ecuador y Uruguay.

La promoción de la movilidad eléctrica en Uruguay surge como consecuencia de la transformación de la matriz energética, compuesta en un 98 por ciento por energías renovables. "El 25-30 por ciento es eólica y cuando hay sobreoferta, es una buena oportunidad para otras tecnologías”, consideró Paola Visca, asesora de la División de Cambio Climático de Uruguay, asegurando que "el transporte eléctrico con batería permite el aprovechamiento de esa energía excedente”.

Por otro lado, el pasado mes de octubre se aprobó un subsidio para el transporte público de pasajeros en Montevideo para incentivar a las empresas a que compren autobuses eléctricos. "El Parlamento aprobó este subsidio para 100 omnibuses, el 4 por ciento de la flota”, puntualizó. Éste se agrega al existente para el taxi eléctrico, así como para la compra de vehículos particulares para su uso como empresa.

Para Andrea Meza, directora de la Oficina de Cambio Climático de Costa Rica, se deben "negociar mejores precios para la tecnología” en América Latina, ya que su acceso supone un reto para los pequeños países. En este sentido, abogó por "generar proyectos regionales” y recordó la declaración en favor de la movilidad eléctrica que 14 países firmaron en la pasada de reunión de ministros de Medio Ambiente en Buenos Aires.

Según el informe de ONU Ambiente, Costa Rica es el país más adelantado en esta materia en la región. Asimismo, cuenta con el apoyo de la cooperación internacional. El pasado mes de noviembre el gobierno alemán le donó 2,5 millones de euros para la adquisición de tres autobuses eléctricos. Autora Judit Alonso, desde Katowice (DZC)

Fuente: dw.com

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