Un tribunal ha emitido citaciones a declarar a algunos empleados de Boeing que podrían haber controlado el software sospechoso de los siniestros

Fuentes gubernamentales indicaron que la certificación de este modelo de avión estaba siendo revisada antes del segundo de los accidentes

En estos momentos, el asunto del avión Boeing 737 Max que cayó en Etiopía amenaza con crear una tormenta de dimensiones colosales en Estados Unidos, con alto riesgo para Boeing, la mayor compañía fabricante de aviones de ese país. El asunto está derivando ahora en una posible connivencia entre el fabricante y la autoridad de la FAA, encargada de certificar los nuevos aviones y los rediseños de aviones existentes.

Ahora los medios están identificando a empleados del Gobierno que dicen que hace siete años avisaron que Boeing tenía demasiado poder dentro de la agencia estatal FAA, especialmente en el proceso de aprobación de los nuevos aviones. Por lo visto, aquella denuncia supuso una investigación por parte del ministerio americano de Transportes, la cual concluyó que había que evitar que Boeing no estuviera descontrolada.

Sin embargo, tal vez más llamativo es que la investigación concluyó con que Boeing también había creado “un mal ambiente de trabajo” entre los trabajadores de la FAA que tienen que aprobar los modelos de aviones. Muchos de ellos afirmaron que temían represalias si hablaban, lo cual es muy preocupante.

Igualmente, algunas fuentes del departamento de Transportes americano indicaron a la prensa que la certificación de este modelo de avión, el 737 Max, estaba siendo revisada antes del segundo de los accidentes, cuando algunos indicios apuntaban a ello.

La tensión en el entorno de Boeing y de la FAA está aumentando. El director general de Boeing, Dennis Muilenburg, se vio obligado a defender el rigor de los controles de los nuevos aviones por parte de la FAA, lo cual está en su papel. El Seattle Times, habitualmente bien informado en asuntos de Boeing, dijo que la FAA había delegado demasiados pasos de la certificación de nuevos aviones en la propia Boeing.

Más importante y llamativo, el Wall Street Journal dijo este lunes que un gran jurado de Washington había enviado una citación a una persona implicada en el proceso de certificación del 737 Max. No se ha aportado más información pero el asunto, precisamente en estos momentos, podría tener consecuencias.

Según se publicó este lunes la prensa americana, que se ha lanzado sobre este asunto, una parte del software de control de vuelo del que se sospecha pudiera ser la causa de los dos accidentes de este avión, fue certificada por la propia Boeing y no por la FAA, como era de esperar. Estos controles son parte de los acuerdos para que la FAA delegue en Boeing los controles, debido a la falta de personal.

Fuente: Preferente

Volver al boletín

XXVII Exposición Viajes y Turismo AVAVIT 2019

NUEVO!!!!

 

Volver