El turismo médico debería ser un buen negocio para los países que ya viven de los ingresos del turismo. El turismo de salud, modalidad en franca expansión, puede ser un buen negocio para los pacientes de países como Estados Unidos, donde la atención médica es muy cara. Por esa razón, en 2013, alrededor de 900.000 estadounidenses viajaron al extranjero dispuestos a pagar cuotas más moderadas para recibir un tratamiento de incluso de más calidad.

La modalidad no puede ser buena solamente para los pacientes y para los empresarios que ofrecen los tratamientos. También debería ser un buen negocio para los países que ya viven de los ingresos del turismo y que esperan aumentarlos con esa modalidad en extensión en muchas regiones en desarrollo, desde América del Sur, pasando por Asia e incluso en Europa Oriental.

Actualmente algunas islas del Caribe incluyen en sus ofertas turísticas generales las de los tratamientos médicos, en especial para pacientes del norte de América. Al hablar del creciente turismo de salud, recientemente Fuad Khan, ministro de Salud de Trinidad y Tobago, dijo que cree que las naciones caribeñas “debemos asegurarnos de que la modalidad no tenga una mala entrada que lleve a una mala salida”. “Debemos dar un buen servicio y quien no se ajuste a esa norma no deben recibir ningún crédito”. “Si queremos atraer a pacientes de los países desarrollados, debemos darles servicios mejores que los que tienen en casa”, agregó.

El turismo médico es a menudo una cuestión de vida o muerte para los pacientes. Y por tanto puede presentar inconvenientes peligrosos. La Asociación de Turismo Médico, una entidad internacional, advirtió en Internet que los llamados “facilitadores de tratamientos”, que se encargan cada vez con más frecuencia de llevar al potencial paciente por un proceso delicado para conseguir una atención médica adecuada en el extranjero, tienen que cumplir reglas que tengan en cuenta la calidad ante todo y no los precios más bajos. Esos mediadores que están entrando en la industria del ocio a un ritmo alarmante pueden amenazar con estrangular la profesión si no siguen mejores medidas y gestiones.

Muchos especialistas piensan que un turismo médico sin reglas oficiales puede ser más peligroso que beneficioso. Puede llegar a ser un negocio sin restricciones con un alto nivel de ganancias, pero caer de golpe a causa de su mala calidad. Muchos de los pacientes que viajan fuera de sus países ricos para tratarse en otra partes tienen ingresos anuales de $ 50.000 a $ 100.000 y buscan hacer más valioso su dinero usando un “facilitador” capaz de brindarles ahorro, aunque sin dejar relegada la calidad.

El turismo médico también puede hacer frente a graves problemas sociales en el Caribe, como la marginación de los más pobres en materia de salud pública a partir de la necesidad de ganar más dinero. Los expertos de la región creen que el turismo médico en los países en desarrollo debería crecer teniendo en cuenta la población local más pobre y al bienestar general del país

Fuente: Travel Trade Caribbean

Volver al boletín

WTM Latin America 2018

NUEVO!!!!

Lo mas leído

Volver