Publicación “Wired for adventure” recomienda lugares alternativos a Machu Picchu. 

Si bien Machu Picchu es el principal atractivo turístico del Perú, la visita puede resultar complicada debido a la masiva concurrencia diaria de visitantes. Afortunadamente, existen otros extraordinarios destinos en el vasto territorio peruano para apreciar su belleza natural y cultural sin tener que lidiar con las multitudes.

La publicación “Wired for adventure”, en su más reciente edición del 6 de febrero, titulada “Ocho maneras de evitar las multitudes y descubrir el verdadero Perú”, resalta que nuestro país ostenta 11 sitios considerados Patrimonio Mundial de la Unesco, así como 12 parques nacionales y más de 9,656 kilómetros de Camino Inca, los cuales se aconseja recorrer en ciertos tramos en bicicleta o haciendo una saludable caminata para contemplar apaciblemente el encantador paisaje.

Valle Sagrado

El bucólico panorama que ofrece el camino desde Pisac hasta Ollantaytambo, en el corazón del Valle Sagrado de los Incas, invita a desplazarse sobre dos ruedas y quedar maravillado con la compañía de los cultivos multicolores, el venerado río Vilcanota y los apus nevados como telón de fondo. La inolvidable excursión se completa con la hospitalidad cusqueña en los centros poblados y localidades a lo largo de la ruta y la suculenta, variada y saludable gastronomía local.

Choquequirao

La publicación recomienda un viaje de nueve días por la cordillera de Vilcabamba, que incluye un día completo para descubrir los secretos de la ciudadela de Choquequirao, comparada por su belleza y estratégica ubicación con Machu Picchu.

Hay que recordar que el vasto Camino Inca conduce a una diversidad de destinos en el territorio peruano, entre ellos Choquequirao, en el límite entre las regiones Cusco y Apurímac. Acceder a este destino constituye en la actualidad una verdadera aventura, que permite disfrutar en relativa soledad de esta ciudadela de piedra rodeada de la enigmática belleza de los Andes y que simboliza lo que es capaz de construir el ser humano en armonía con la naturaleza.

Alpamayo

Considerada “la montaña más hermosa del mundo” y localizada a poco más de 400 kilómetros al noreste de Lima, el pico nevado Alpamayo, con sus 5,947 metros de altura, es una de las joyas de la Cordillera Blanca, en la región Áncash, y objetivo anhelado de los amantes del alpinismo y del turismo de montaña.

Se requieren de siete días de caminata para llegar al paso Caracara y luego al campamento base Alpamayo, desde donde se obtienen las mejores vistas de este magnífico pico nevado y donde también se puede presenciar una de las puestas de sol más impresionantes del Perú.

Cordillera de Huayhuash

Próxima a la Cordillera Blanca y aunque mide poco más de 28 kilómetros de ancho, la cordillera de Huayhuash es considerada la más remota de los Andes peruanos, poseedora de los picos nevados más altos del país con más de 6,000 metros de altura.

A primera vista, estas montañas pueden parecer impenetrables, pero un deslumbrante sendero conduce a un circuito lleno de sorprendentes paisajes nevados, flora y fauna únicas que invitan a su registro en imágenes para la posteridad.

Ausangate

En el sur del Cusco se encuentra el pico nevado Ausangate, que con 6,384 metros de altura es la montaña más alta del sur del Perú. Esta gigantesca montaña andina es reverenciada desde tiempos remotos como un apu o deidad protectora. Hasta la actualidad, las comunidades locales y visitantes de otras regiones del Perú siguen brindándole peregrinajes y ofrendas para lograr una buena cosecha, salud y prosperidad.

Llegar a este pico nevado sagrado es un verdadero desafío, pero también una experiencia incomparable por la cantidad de paisajes y pisos ecológicos que ofrecen los Andes peruanos. Atravesar mesetas, abras y pendientes de creciente altitud, contemplar lagos turquesas y glaciares forman parte de la aventura que se verá coronada con llegar hasta el imponente Ausangate y tener la oportunidad de recobrar energías en las aguas termales.

Isla de los uros

No todos los días te encuentras con una comunidad que vive en islas flotantes. Las islas de los uros, en el lago Titicaca, han sido creadas completamente con las boyantes totoras, que crecen en abundancia en las riberas del lago más alto del mundo.

Los uros, habitantes de estas islas, están compenetrados con la totora desde tiempos inmemoriales y las utilizan para construir barcos y artesanías locales que venden junto con los coloridos y bien diseñados tejidos de lana, para ganarse el sustento.

Es una forma de vida fascinante, con una cultura completamente exclusiva de ancestrales tradiciones e historia del Perú. Visitar estas islas es solo una de las muchas cosas que puedes hacer en familia, con amigos, en pareja o en solitario, llevándote el mejor de los recuerdos y con la segura intención de volver.

Pacaya-Samiria

Si bien la mayoría de los viajeros que buscan una experiencia en la Amazonía peruana se dirigen hacia los ecolodges y refugios en medio de la jungla, una de las mejores maneras de obtener una experiencia casi completa es recorrer el río Amazonas, el más caudaloso del mundo, a bordo de una embarcación fluvial y visitar un destino dueño de una extraordinaria biodiversidad: la Reserva Nacional Pacaya-Samiria.

Se trata de una vasta área de la selva amazónica y el bosque inundable en el noreste de Perú, que posee una red de ríos que invitan a observar la singular vida silvestre desde la comodidad de la cubierta del barco.

El recorrido contempla excursiones diarias diseñadas para descubrir a los habitantes más tímidos de la Amazonía: perezosos de tres dedos, monos araña, tortugas gigantes de Sudamérica, pirañas, tigrillos, guacamayos, e incluso existe la posibilidad de avistar y nadar cerca de un delfín rosado.

Fuente: andina.com.pe

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