POR Ana Sarmiento

¿Para qué es bueno y cuáles son sus valores? dos preguntas que le cambiarán el sentido de su futuro. Estas son las razones por la que todos deberíamos vivir en un mundo millennial. 

Yo creo en un mundo Millennial. Uno donde los trabajadores se levantan motivados a trabajar y a los accionistas no les duele pagarles bien porque ellos contribuyen con lo mejor de sí mismos. Y lo sueño porque hay mucha investigación que prueba que es posible. Ese mundo donde la felicidad de los inversionistas y los empleados se encuentran, se llama Engagement.

La palabra ‘Engagement’ significa ‘compromiso’ pero su significado en el campo laboral abarca mucho más que eso. Es un estado mental de plenitud laboral en que el trabajador:

Muestra altos niveles de energía, persistencia y esfuerzo en el trabajo. Está absorto, plenamente concentrado y contento al trabajar, lo cual hace que el tiempo se pase volando.

Exhibe dedicación, entusiasmo, inspiración y orgullo por el trabajo que se realiza.

El Engagement es el producto de nuestra relación con el trabajo y se nos nota en la cara. Se nos ve en las ganas con que nos levantamos de la cama, en la cara que ponemos al pensar en permanecer en la empresa 5 años más o cuando hablamos del feliz día de la jubilación.

Y si bien es cierto que la empresa tiene su parte, los empleados también.

¡Se necesitan dos para bailar tango!

El requisito mínimo para que una persona se “enganche" con su trabajo es que tenga claras dos cosas fundamentales: Para qué es buena y cuáles son sus valores; estas son cosas que a los que pertenecemos a la Generación X se nos olvidó cuestionarnos.

Aceptamos ofertas de trabajo porque nos pagan. No le damos peso suficiente a aportar con lo que sabemos hacer bien, ni a contribuir a algo significativo. Buscar un trabajo que nos permita ejercer este par de derechos es nuestra responsabilidad exclusiva y hubiéramos hecho bien en averiguarlo. Casarse con un buen trabajo es más importante que con una buena pareja. A fin de cuentas ¿con quién pasamos más tiempo?

Los Millennials nos llevan ventaja en este punto y son exigentes a la hora de escoger patrón. Yo lo acepto y lo celebro, haber descubierto esto al iniciar mi carrera me hubiera ahorrado dolores de cabeza.

Dicho lo dicho, esto tampoco exime a la empresa de su parte. Una compañía no tiene una sola cultura sino tantas como jefes tenga. La cultura de cada unidad de negocio es una creación única de cada jefe y son ellos quienes definen e impregnan el lugar de trabajo.

Por ende, la opinión que los empleados de cualquier edad tengan de la compañía la basan en la relación con su superior inmediato y no tiene nada que ver con las políticas o procedimientos de la empresa. Está claro que un empleado no renuncia a una empresa sino a su jefe. Si la relación está viciada; no hay bonificación, ni tele-trabajo, ni comida gratis que lo detenga. Como sea, esa relación es lo que determina cuánto permanece y qué tan productivo es durante su paso por la compañía.

Tener a los trabajadores contentos, paga:

Un alto nivel de Engagement aumenta la eficiencia, el rendimiento y la efectividad de las empresas.

Existe una diferencia significativa en los resultados de las compañías con alto nivel de Engagement vs. las que presentan un bajo grado.

Dentro de una misma organización, un equipo con alto Engagement obtendrá mejores resultados que uno con menor nivel (permaneciendo todos los otros factores iguales).

El nivel de Engagement está correlacionado con el nivel de innovación.

Si los trabajadores están enganchados se fidelizan a la empresa. Si no hay empleados, no hay operación.

Crear Engagement no es sólo tener sillas de masajes, guardería para perros y regalar acciones a fin de año. A los Millennials no nos los podemos comer con ese cuento. Tal vez nos hagamos atractivos, pero pasado un tiempo estas prevendas se vuelven paisaje y buscarán otros horizontes.

En estas épocas en las que hay que fidelizar los Talentos porque sale más gente del mercado laboral tenemos que ir más allá. Para engancharlos es necesario:

Aportarles no solo un sueldo, sino las herramientas y la información necesarias para hacer su trabajo en la forma en que se espera de ellos.

Permitirles contribuir con lo mejor de sí mismos, sus fortalezas y lo que saben hacer bien.

Alinear sus valores personales con los del Equipo y los de la Organización.

Identificar oportunidades de crecimiento mutuo.

El Engagement es una fórmula ganar-ganar que no solo beneficia a los trabajadores sino a las empresas también. Las organizaciones tienen la sartén por el mango para a ayudar a sus colaboradores a identificar talentos y valores pero si ellos no los usan, ya sea porque no quieren o no se crean los espacios, tampoco se llega muy lejos. Nuevamente, ¡se necesitan dos para bailar Tango!

Fuente: finanzaspersonales.com.co

Volver al boletín

 

WTM Latin America 2018

NUEVO!!!!

Volver