La fundación Rockefeller publicó una encuesta que arroja luz sobre el daño que se puede hacer al insistir en diplomas universitarios para puestos de trabajo que realmente no los requieren.

(Bloomberg) Cuando el mercado laboral de Estados Unidos se vio inundado de postulantes desesperados, muchos empleadores exigieron títulos universitarios para trabajos de nivel básico. Había una cierta lógica cruel que indicaba que de esa forma se podía conseguir a los mejores.

El mercado laboral ahora está mucho más equilibrado, pero parece que los empleadores no han relajado sus criterios de contratación. Eso podría explicar por qué el 43% dice que encontrar suficientes candidatos es un reto importante a la hora de cubrir puestos de trabajo de nivel básico.

Es un ejemplo clásico de autoboicot, pero por supuesto también es malo para los jóvenes sin título universitario que no pueden ingresar al nivel inferior de la escala profesional.

La psicología y la política de la oficina podrían ser las responsables de la situación. Ningún miembro de equipos de recursos humanos quiere ser visto reduciendo los estándares de contratación.

“En el último par de décadas hubo una tendencia bastante significativa hacia una mayor cualificación”, dice Abigail Carlton, directora gerente de la Fundación Rockefeller. “Se crea una cierta dependencia una vez que se empieza a establecer nuevos requisitos. Eliminarlos sería más difícil que incorporarlos”.

La fundación publicó una encuesta que arroja luz sobre el daño que se puede hacer al insistir en diplomas universitarios para puestos de trabajo que realmente no los requieren.

Entrevistó a 1,000 jóvenes, la mitad de ellos flamantes graduados universitarios y la otra mitad “jóvenes de oportunidad” (graduados de escuelas secundarias desempleados).

La mitad de los flamantes graduados universitarios (49% para ser exactos) dijo que no hacía falta haber ido a la universidad para adquirir las habilidades que necesitan para sus empleos actuales, y 86% dijo que estaba aprendiendo cosas en el trabajo que no había aprendido en la universidad.

Las tres cuartas partes de los jóvenes “de oportunidad” coincidieron en que no tener un título universitario limitaba sus opciones.

“La exigencia de títulos universitarios en el proceso de contratación niega a la juventud que no los tiene la posibilidad de ingresar, desarrollar habilidades en el trabajo y crear oportunidades más importantes de desarrollar carreras exitosas”, según el informe. En lugar de ello, se rezagan cada vez más.

Su situación se refleja en una cifra del informe: 75% de los empleadores encuestados dijo que el diploma es una manera eficaz de reducir el número de solicitantes y acelerar el proceso de contratación.

Más de 60% dijo que un título universitario es una forma efectiva de evaluar la ética de trabajo, las habilidades personales y la capacidad mental de un solicitante. Pero si un diploma significa que eres brillante y trabajador, existe el peligro de suponer que sin uno no lo eres.

Fuente: Gestión.pe

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