La productividad no está casada con el mal gusto, y el buen gusto no pelea con la economía de recursos. 

A la hora de escoger la decoración de la oficina debe hacerse con la conciencia de que todo debe estar en función de hacer productivo el trabajo, con el mayor confort posible.

Hay que tomar en cuenta ciertas premisas para que este objetivo se cumpla. Recuerde que la productividad no está casada con el mal gusto, y los buenos gustos no están peleados con la economía de recursos.

Una norma importante de respetar es el tema de la colocación del escritorio o la estación de trabajo en el espacio del que disponemos.

Nunca de espalda a la puerta. Tu salida y la entrada de los visitantes deben percibirse de frente. Al costado y lo más lejos de la puerta es una opción, pero está dependerá de cómo sea la habitación, la luz natural y la ventilación.

Otro elemento que debe ser tomado son las ventanas. Si estas dan al exterior es necesario procurar que no estén al frente de la estación de trabajo. Un hermoso paisaje o la vista a la calle pueden ser elementos de distracción que terminarán atentando contra la eficiencia de la labor que se realiza.

La ventana puede ser el espacio para cambiar de perspectiva en un momento de receso. Mirar la montaña o a la gente moviéndose en la calle, pueden generar un momento diferente que “oxigene” la rutina de trabajo.

Además si trabajas en una computadora el ventanal al frente puede complicar la visibilidad.

La mesa es un tema importante.

La madera siempre del dará belleza y calidez a la oficina, así que un escritorio de madera siempre tendrá ese toque de elegancia y practicidad que se requiere en el trabajo.

Las gavetas como elementos de orden son muy útiles a la hora de tener los documentos o herramientas de uso diario a la mano.

Archivos o bibliotecas pueden formar parte de esa decoración, sobre todo si se trabaja con documentos o literatura que debe ser consulta o referida con compañeros de trabajo, subalternos o clientes.

Recuerde use bibliotecas o archivos que estén acordes con su tamaño. Si estos representan una molestia o inconvenientes para sus consultas, poco a poco se quedarán sin uso y terminarán siendo un estorbo.

Utilice accesorios y elementos que sean armónicos con sus características físicas para que sean amigables y realmente útiles en el trabajo.

Por último la iluminación es vital.

Prefiera las entradas de luz natural en función de ahorrar energía y además siempre será más saludable.

La entrada de luz natural casi siempre está asociada también a la ventilación, que es determinante para la frescura del ambiente de trabajo.

Sin embargo en los casos donde es imposible que la luz natural sea suficiente, utilice luz fría, lo cual siempre será más eficiente y amigable para la vista.

No dude en tener una lámpara de escritorio a batería, ya que esta siempre podrá servir para esos casos en los que falla el suministro eléctrico y usted deba quedarse a trabajar.

Si se establece una relación armónica y cooperativa con los elementos que nos rodean, crecen las posibilidades de tener éxito en todas las áreas de nuestra vida, incluido el trabajo.

Fuente: elmundo.com.ve

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