La "reunionitis", el no tener en claro ideas, objetivos, y cuáles son las tareas que mueven la aguja del dinero, son las barreras que encuentran

Cuando se conduce una compañía, hay muchas cuestiones que compiten por la atención. Por esta razón, no es sorprendente que los CEO hayan desarrollado algunas prácticas y consejos de productividad efectivos.

A continuación, algunas de las tácticas empleadas por los número uno, relevadas por La Nación:

1. Manejar los tiempos

Sallie Krawcheck, fundadora y CEO de Ellevest, una plataforma de inversión para mujeres concentrada en las metas, destaca la importancia de un manejo inteligente del tiempo.

"He dedicado mucho tiempo a descubrir cómo trabajo mejor y cuándo soy más productiva. Organizo mi día en torno a ello. A primera hora de la mañana es cuando soy más creativa y, también, de un modo bizarro, cuando apago la luz a la noche. Realmente trato de dejarme tiempo libre por la mañana porque muchos días me despierto con un montón de ideas y no quiero perderlas. El equipo sabe que va a recibir una andanada de mí a las 4 de la madrugada. La regla es que no tienen que contestar hasta que llegan a la oficina más tarde".

2. Priorizar las tareas

Bedros Keuilian, fundador y CEO de Fit Body Boot Camp, una marca de grupo de fitness, señala la importancia de saber priorizar las tareas.

"Hace pocos años estaba tratando de hacer casi todo por mí mismo, incluyendo pensar campañas de marketing, dirigir nuestro equipo, manejar el soporte a los clientes, hacer la contabilidad, hacer los cheques para el pago del personal, crear contenido para las redes sociales y más. Me quedaba sin tiempo, sintiéndome tensionado, y se me quemaba el cerebro", recordó.

"Entonces me di cuenta: solo 5% de las cosas que hago son tareas que realmente mueven la aguja del dinero y esas eran las cosas críticas en las que tenía que concentrarme 100% del tiempo. Todo lo demás puede delegarse a miembros del personal o subcontratistas", sentenció.

3. Evitar las interrupciones

Dustin Moskovitz, CEO de Asana, una plataforma de productividad y manejo de proyectos, aconseja no dejar que las reuniones terminen copando toda la agenda diaria.

"La mayor barrera para mi productividad son las interrupciones. Para lograr algo que requiere pensar en profundidad, necesito tener al menos una hora -idealmente, dos o tres- de tiempo libre en mi agenda. Esto requiere planificación cuidadosa de reuniones de grupos a las que no necesito ir y diligencia para evitar compromisos innecesarios", sentenció.

En esa compañía no se agendan reuniones los miércoles para que todos los colaboradores tengan un bloque grande de tiempo laboral sin interrupciones.

También se decidió reducir la cantidad de reuniones de todo el personal casi a la mitad para devolver a los equipos más tiempo para concentrarse en su trabajo.

4. Definir los objetivos

La importancia de tener bien definidos los objetivos es fundamental, según Andrew Lansing, presidente y CEO de Levy Restaurants.

"He descubierto que estos tres pasos pueden superar cualquier obstáculo de productividad: primero, todo el equipo debe identificar cuál es el objetivo del proyecto y asegurarse de que todos los involucrados se concentran en ese objetivo. Segundo, determinamos si hay un final finito real, aunque aún no podamos verlo. Finalmente, identificamos los verdaderos desafíos que enfrentaremos en el camino de lograr ese fin y nos obligamos a ignorar todo lo que no nos ayuda a superar esos desafíos", sostuvo el ejecutivo en declaraciones relevadas por La Nación.

"Es fácil evitar las distracciones obvias, como reuniones innecesarias, pero son las distracciones inocuas las que pueden afectar realmente la productividad", agregó Lansing.

5. Ordenar las ideas

Por último, Carl Dorvil, fundador y CEO de GEX Management, una organización de empleo de profesionales que cotiza en bolsa, subraya el valor de poner en orden las ideas. "A veces me quedo atrapado en mis pensamientos. El desafío para mí es que tengo la cabeza tan llena de cosas que me siento abrumado. Necesito comunicarme y delegar. Por lo que he identificado a alguien con quien he trabajado por mucho tiempo y que me conoce. Regularmente tengo sesiones de drenado de mi cerebro con ella.

A veces usamos un pizarrón. Otras veces escribimos en la ventana de la oficina. No es bello, pero si efectivo. Escribir lo que estamos hablando crea un mapa lineal que podemos seguir. Una vez que logro sacar al exterior las ideas que tengo en mi interior, ella me ayuda a identificar quién de nuestro equipo puedo tomar las cosas en sus manos y llevarlas en alguna dirección. Me ha ayudado a ver que no estoy solo y que tenemos otros recursos que no soy yo para ejecutar tareas".

Fuente: iProfesional

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