Uno de los salones de la Casa Blanca abiertos al público. La visita para ciudadanos no estadounidenses se gestiona a través de las embajadas de EE UU.

Las residencias oficiales de los mandatarios que rigen los designios del mundo tienen un irresistible encanto para los gobernados, pero también para los ciudadanos de paso y turistas, ya sea por el rico patrimonio que albergan, por las historias y anécdotas que encierran o, simplemente, por pura curiosidad.

Por José María Paredes

Por resultar más transparentes, más cercanos o, sencillamente, para colmar la curiosidad de los ciudadanos, algunos edificios oficiales que albergan los cuarteles generales de los principales mandatarios de naciones y países de todo el mundo abren sus puertas para que el público los recorra a diario. Previamente, casi siempre con varios meses de antelación, han reservado su entrada y han sido objeto de minuciosos controles de seguridad.

En algunos de ellos se hace desde hace mucho tiempo, pero es cierto que la denominada sociedad de la transparencia impone nuevas normas y cada vez menos espacios públicos se mantienen cerrados. Además, en muchos Estados democráticos, la solicitud se torna en reivindicación popular o demanda histórica: a ojos del público general quedan importantes colecciones patrimoniales, pero también una mirilla por la que observar (o creer que se observa) la cotidianidad de la vida de los que están encaramados al poder.

Un aperturismo que no se efectúa a cualquier precio, y menos en una época de amenazas globales. De ahí que los recorridos por estos edificios hayan de hacerse bajo estrictas medidas de seguridad, determinados días, a unas horas señaladas y con un itinerario perfectamente delimitado. Y reservados, claro, con cita previa y semanas de anticipación. Además, se trata de visitas que pueden ser suspendidas en cualquier momento, en función de las necesidades de sus residentes.

CASA BLANCA // EE UU

La residencia del presidente estadounidense alberga, distribuidas en seis niveles, 132 habitaciones, 35 baños, ocho chimeneas, ocho escaleras y tres ascensores, entre otros elementos y estancias. Acoge a los miembros de la primera familia de los EE UU desde el mandato de John Adams, aunque fue Theodore Roosevelt quien, en 1901, le asignó su nombre actual. Junto a la mansión de Elvis Presley, es la residencia más visitada de EE UU (entre 2009 y 2017, más de seis millones de personas la han recorrido), si bien no resulta fácil su acceso, en especial para aquellos que no son ciudadanos norteamericanos y que han de efectuar su solicitud a través de las embajadas de sus respectivos países. El horario de los tours –gratuitos y sujetos al calendario de sus residentes– es de 7:30 a 11:30 de martes a jueves y de 7:30 a 13:30 viernes y sábados.

PALACIO DE BUCKINGHAM// REINO UNIDO

Este conjunto ha servido como residencia oficial en Londres de los soberanos del Reino Unido desde 1837 y hoy es la sede administrativa del monarca. Por Buckingham Palace se distribuyen 775 habitaciones, que incluyen 19 salas de Estado, 52 habitaciones Royal Guest, 188 salas de personal, 92 oficinas y 78 baños. Anualmente, más de 50.000 personas lo visitan como invitados a banquetes, almuerzos, cenas, recepciones y fiestas en el jardín. Está abierto al público durante el verano y la Pascua de cada año y solo permite recorridos por los salones de Estado, las cocheras reales y la galería de la reina.

KREMLIN // RUSIA

Visión del conjunto artístico del Kremlin (Moscú), en el entorno de la Plaza Roja.

Indisolublemente ligado a los acontecimientos históricos y políticos más trascendentales de Rusia desde el siglo XIII, es otro de los grandes centros del poder mundial y uno de sus símbolos más reconocibles. Parte de este complejo arquitectónico –incluido junto a la Plaza Roja, ambos en Moscú, entre los bienes Patrimonio de la Humanidad de la Unesco– está abierto al turismo, aunque no sus edificios presidenciales y administrativos, que son el lugar de trabajo del presidente de turno. Su interior, no obstante, contiene joyas arquitectónicas de alto valor e interés, como sus catedrales, sus palacios y sus museos, entre los que destaca la Armería, que alberga los fondos de diamantes de Rusia, la corona imperial, el trono de marfil de Iván el Terrible y una de las mayores colecciones de huevos de Fabergé del mundo.

CASTILLO DE PRAGA // REPÚBLICA CHECA

Este edificio, que data del siglo IX, es el castillo más grande del mundo, según el Libro Guinness, además de ser la residencia oficial del presidente de la República Checa. Está compuesto por un conjunto de palacios y edificios conectados por pequeñas y pintorescas callejuelas. Todo el conjunto está dominado por la monumental catedral gótica de San Vito. Su interior aloja también, en una cámara oculta, las joyas de la corona de Bohemia. Está declarado Patrimonio de la Humanidad y recibió en 2016 a más de dos millones de turistas.

PALACIO DE LA MONEDA // CHILE

Fachada del Palacio de la Moneda, en Santiago de Chile.

De estilo neoclásico italiano, es la sede del presidente de esta república sudamericana y es quizá una de las residencias oficiales más célebres por los episodios que sucedieron en su interior en septiembre de 1973, tras el golpe de Estado de Augusto Pinochet y la muerte del entonces principal mandatario Salvador Allende. Fundada en 1743 como Casa de la Moneda por el Rey Felipe V, este palacio está catalogado como monumento histórico. Admite visitas guiadas, previa cumplimentación de un formulario que está disponible en su dirección electrónica, que también detalla la condiciones de acceso a este recinto (días, horarios, requerimientos de seguridad…). La visita guiada incluye el recorrido por tres salones de la primera planta y la capilla y un paseo por los patios de Los Naranjos, Los Cañones y El Canelo.

PALACIO DEL ELÍSEO // FRANCIA

Es la antigua residencia de la marquesa de Pompadour, quien se la donó al rey Luis XV. Adoptó su actual nombre en 1797, en referencia al paseo del mismo nombre situado en las proximidades. Ubicado en el número 55 de la calle del Faubourg Saint-Honoré, es la sede de la Presidencia de la República desde 1848, año en el que así lo decretó la Asamblea Nacional. Contiene notables joyas de valor artístico y arquitectónico como los salones, la biblioteca, el comedor y el jardín. Solo se permite la visita a los jardines durante la tercera semana de septiembre. El acceso en ese periodo es gratuito.

PALACIOS DE EL PARDO Y DE MARIVENT // ESPAÑA

A falta de una apertura al público del Palacio de la Moncloa, residencia oficial del presidente de España, hay otros edificios al servicio de las altas autoridades del país que sí lo están. Es el caso del Palacio Real de El Pardo, que alberga a los jefes de Estado en visita oficial a nuestro país. Por su parte, el de Marivent, residencia de verano de los reyes de España, mantiene abiertos al público sus jardines desde el día 2 de mayo de 2016, en virtud del Acuerdo de Gobernabilidad suscrito entre las distintas formaciones políticas de Baleares, que fue ratificado por el Estado y la Casa Real, según explican fuentes del Gobierno de esa Comunidad Autónoma. Hasta finales del año pasado acogieron un total de 62.880 visitantes. Con una extensión de 9.155 m2, los jardines contienen más de 40 especies vegetales diferentes y acogen una exposición permanente con obras de Joan Miró, compuesta por un conjunto de 12 esculturas en bronce. Salvo el periodo en el que permanecen los Reyes en su interior (en Semana Santa y del 15 de julio al 15 de septiembre), estas áreas permanecen abiertas durante todo el año. Su entrada es gratuita.

Fuente: revistasavia.com

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