No se habla tanto de Panamá como se debería. Si ya la has apuntado en tu lista de próximos destinos, te aseguramos que no te dejará indiferente. Y si aún no lo has hecho, aquí te damos las razones de por qué deberías visitar este país al menos una vez en la vida.

Panamá es tierra de contrastes, es cálida y ofrece un entorno tropical único. El corazón de su capital, Ciudad de Panamá, crece a un ritmo frenético, mientras la zona colonial sigue conservando su esencia. Tradición y modernidad conviven en las mismas coordenadas.

UN PARAÍSO PARA LOS AMANTES DE LA NATURALEZA

Que su entorno salvaje es un festival para tus retinas no es una exageración, se podría decir que Panamá es una reserva natural, ya que el 40% de su territorio está protegido.

Explorando sus selvas, sus volcanes y sus mares, podemos gozar de una increíble flora y maravillarnos con una exótica fauna. Además, estos enclaves naturales son hogar de grupos indígenas, que conviven en una enriquecedora mezcla cultural.

Perderse haciendo senderismo en un paisaje exótico es posible en cualquiera de las 11 reservas forestales con las que cuenta Panamá. Pero incluso en el centro urbano podemos encontrar un oasis para respirar aire puro, como el Parque Natural Metropolitano, la única selva tropical de Centroamérica dentro de una ciudad.

Playa de Cambutal

Cinco lugares que son Patrimonio de la Humanidad

El Parque Nacional de Darién es el más grande de Panamá, así como una de las joyas naturales que forman parte del Patrimonio de la Humanidad más importantes de Centroamérica. Aquí podemos encontrar una magnífica diversidad de especies, como el águila arpía, ave nacional de Panamá.

No menos increíble, en pleno Golfo de Chiriquí, en la región sur occidental del Pacífico panameño, se encuentra el Parque Nacional de Coiba. Está formado por la isla del mismo nombre (la más grande del Pacifico centroamericano), además de otras islas menores, islotes y promontorios rocosos. ¿Qué nos ofrece la naturaleza en esta zona? Una extensa área de arrecifes de coral, tortugas y mamíferos marinos.

El águila arpía y el queztal también sobrevuelan el Parque Nacional de La Amistad. Situado en la cordillera de Talamanca, está coronado por el volcán Barú, la cumbre más alta de Panamá, con 3.475 metros de altura. No hay mejor mirador para deleitarse con unas increíbles panorámicas tanto del Pacífico como del mar Caribe. Aquí también hay otras dos paradas imprescindibles: la Reserva Forestal Fortuna y el lado panameño del bosque Palo Seco.

Y por último, los espectaculares de los fuertes de San Lorenzo y Portobelo nos hacen viajar en el tiempo. Estas ruinas, ubicadas en la provincia de Colón, son una de las antiguas fortalezas españolas en América.

El trayecto hasta San Lorenzo es un aperitivo de la maravilla que nos espera al final. Atravesando las esclusas de Gatún del Canal de Panamá, nos brinda unas vistas espectaculares del Fuerte Sherman y de la enigmática selva que lo rodea.

Santa Fe, Veraguas© Autoridad de Turismo de Panamá

Hojas coloreadas por diferentes tonalidades de verde, imponentes montañas, senderos naturales por los que caminar sin rumbo y el relajante sonido de las cascadas son las maravillas que dan vida a la Reserva Forestal La Yeguada. Un pequeño paraíso intacto en la provincia de Veraguas donde reconciliarte con el mundo.

LA COSTA DE PANAMÁ: DONDE EL CARIBE Y EL PACÍFICO SE DAN LA MANO

Sus 2.500 kilómetros de costa, en los cuales se funden las aguas caribeñas con el Pacífico, están dibujados con islas y playas paradisíacas. Panamá era un destino surfero desconocido, pero sus olas han empezado a atraer como un imán a los viajeros. Si ponemos rumbo a la costa sur del país, no podremos evitar sucumbir al encanto de las playas de arena blanca, bañadas por las aguas cristalinas del Pacífico.

Costa del Pacífico

Aquí te conquistarán las preciosas islas del Archipiélago de las Perlas y las impresionantes playas de la provincia de Veraguas, siendo la de Santa Catalina todo un reclamo surfero. Pero no todo es surf, también invita a bucear y a hacer snorkel.

Y para los que les gusta sumergirse en el agua salada, el Parque Nacional de Isla Coiba es uno de los 10 mejores lugares para bucear en el mundo, ya que alberga el arrecife de coral más grande del Pacífico Oriental y bajo sus aguas se pueden avistar ballenas, tortugas, delfines y mantarrayas.

Costa caribeña

En el archipiélago de San Blas, aparte de dejarte envolver por la cálida brisa caribeña y de reconciliarte con el mundo en unas de las playas más bellas de todo Centroamérica, puedes vivir al máximo Panamá. ¿Cómo? Alojándote en una de las casas ecológicas construidas por la comunidad indígena Guna Yala, una experiencia única que te hará comprender su cultura y sus tradiciones.

Cuenta la leyenda que el pirata Henry Morgan escondió su tesoro en Isla Bastimentos. No podemos asegurar que esto sea cierto, pero lo que sí sabemos es que esta isla es otra de las grandes joyas naturales de Panamá: bosques, manglares, pantanos, arrecifes de coral, playas de ensueño... Un lugar famoso alojado en la isla es el Parque Nacional Marítimo Isla Bastimentos, hogar de especies exóticas como la rana roja. Pero también es conocida por tener el mayor rompeolas del archipiélago de Bocas del Toro: Silverbacks.

Pero Panamá no es sólo esto, es mucho más. Estos son los lugares que te faltan por explorar, ¿te los vas a perder?

Bocas del Toro © Autoridad de Turismo de Panamá

Fuente: CondéNastTraveller

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