La impugnación de la normativa del Ayuntamiento madrileño para restringir el auge del alquiler vacacional en algunas zonas indigna a vecinos y hoteleros, "los más afectados"

El polvorín de los pisos turísticos en Madrid no deja de crecer. El último incendio lo ha provocado la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) acordando impugnar las normativas urbanísticas municipales de Madrid, Bilbao y San Sebastián. En el caso de la capital que dirige Manuela Carmena, la norma del consitorio exige una licencia para poder alquilar apartamentos y viviendas turísticas (VUT) y establece un periodo de un año, ampliable a otro más, hasta que se puedan otorgar de nuevo licencias en determinados distritos de la capital. En la zona Centro, para toda clase de hospedaje, y en Palos de Moguer, Recoletos, Goya, Trafalgar y Argüelles para viviendas de uso turístico por entender que son barrios "saturados".

Una iniciativa aplaudida por los vecinos de estos distritos, que aseguran estar asfixiados por el incremento de precios en alquileres a raíz de la proliferación de los pisos turísticos, y que consideran que el crecimiento de este modelo conlleva un turismo de mala calidad que perjudica la imagen y la convivencia en los barrios. Sin embargo, Competencia tiró por tierra este plan hace unos días cuando aseguró que estas normativas "son contrarias a la competencia" y "perjudican a consumidores y usuarios". La CNMC considera "efectos restrictivos" los puestos en marcha por estos consistorios, "al impedir la entrada de nuevos operadores y consolidar a los oferentes de alojamientos turísticos".

Un dictamen que ha indignado seriamente a los vecinos de los mencionados distritos. La Coordinadora de Asociaciones de Vecinos del distrito Centro considera una "penosa intromisión" la actuación de Competencia en la regulación de las VUT y no duda en expresar su "indignación" en que el organismo se haya pronunciado ya, a pesar de que el plan especial aprobado en el Ayuntamiento se someterá a consulta pública para que todos los ciudadanos registren sus alegaciones. Además, los vecinos cargan contra el organismo entendiendo que demuestra "un absoluto desconocimiento y nulo respeto" por otro tipo de legalidades que no sean la libre competencia. "Deconoce, por ejemplo, la legalidad urbanística", y otros derechos "más importantes" como "el de la intimidad personal y familiares o el de los ciudadanos a un medioambiente urbano", zanjan.

Los hoteleros no dudan en sumarse a la ola de irritación. El presidente de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM), Gabriel García Alonso, reconoce a este diario su sorpresa ante la impugnación a una normativa que sólo afectaba a las zonas más saturadas. "Es lógico que el Ayuntamiento actúe en su potestad de crear una normativa urbanística y de control de los barrios", explica, entendiendo que el consistorio "no prohíbe nada". De hecho, la AEHM considera que la CNMC debería analizar el escenario real al que se enfrentan los hoteles de la ciudad: "Nos afectan 400 normas y a las VUT, ninguna. Para levantar un hotel tiene que ser uso terciario. Nos impiden dar cualquier paso", explica, insitiendo en que "si alguien se encuentra con barreras" son precisamente los hoteles.

El reciente anuncio de la ministra de Industria, Reyes Maroto, sobre la inciativa que tomará el Gobierno a la vuelta del verano para tratar de lanzar una regulación común en todas las CCAA en esta materia, ha supuesto un rayo de luz en el sector hotelero también. García Alonso reprocha la "irresponsabilidad" demostrada hasta el momento, y que la CNMC apuntala con su fallo, dado que el turismo es la primera fuente de creación de puestos de trabajo y supone el 14% del PIB. "Vamos hacia un modelo de que vale todo. Hay una economía sumergida bestial".

El presidente de los hoteleros madrileños no esconde su preocupación ante la deriva que está tomando el sector y que, a su juicio, puede llegar a producir una destrucción de puestos de trabajo muy importante. "¿Cómo se puede competir con gente que no tiene normas laborales, sociales, convenios, personal adscrito...?", reflexiona.

Los datos que manejan los hoteleros en este sentido son demoledores: en los últimos dos años y pese a los esfuerzos, los hoteles solo han experimentado un crecimiento del 2% en el número de camas camas frente al 163% que ha crecido en las viviendas turísticas. "Ya vemos donde se está yendo el modelo", asegura, poniendo el foco en la calidad: "Nosotros queremos un turismo sostenible y no el que atrae las viviendas turísticas".

Esta afirmación es compartida por la ministra Maroto, que también reconocía la necesidad de regular cuanto antes las VUT, ya que el mercado de calidad "ha bajado" por el alquiler vacacional, puesto que "no dan el mismo servicio que el mercado regulado". La titular de Industria y Turismo advirtió que es necesario "garantizar que la experiencia en la vivienda turística" sea "igual de buena que si se viniera a un hotel". Pero eso, insisten los hoteleros, no ocurrirá mientras no haya una competencia reglada y una verdadera regulación. El Ayuntamiento de Madrid caminaba en esa dirección hasta el varapalo de la CNMC que, las plataformas online de alquiler vacacional, sí aplaudieron.

El consistorio recurrirá y seguirá dando la batalla como hasta ahora. El área de Desarrollo Urbano Sostenible que dirige José Manuel Calvo ha reiterado en cada ocasión su compromiso con poner coto a las viviendas de uso turístico en lo que considera una urgencia para la ciudad.

Fuente: elconfidencial.com

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