Cuando Kay Longstaff cayó al mar frente a las costas de Croacia pudo sobrevivir diez horas hasta que la rescataron. Los factores que la ayudaron a lograrlo podrían salvar a otros ante una emergencia similar.

Cuando en agosto último la británica Kay Longstaff, de 46 años de edad, logró sobrevivir diez horas tras caer de un crucero al mar, la noticia saltó a la prensa de todo el mundo y el hecho fue considerado casi un milagro.

Cuando los rescatistas la encontraron estaba sola, a 96,5 km de la costa y aún se investigan las circunstancias por las cuales se desencadenó el episodio y de qué manera la mujer logró salvar su vida.

Una de las primeras cosas que dijo la mujer a quienes la rescataron fue que el yoga la ayudaba a mantenerse en buen estado físico y que había estado cantando para combatir el frío por la noche.

Lo cierto es que Longstaff tuvo mucha, pero muchísima, suerte: varios factores la ayudaron a salvar su vida.

Simon Jinks, experto británico en supervivencia en alta mar y propietario de una agencia que entrena a tripulantes, especula que tras la caída debió haberse hundido tres o cuatro metros en el agua, y que tuvo mucha suerte de que las corrientes que generan los propulsores y el propio avance del buque no la arrastraran bajo el casco. Además, muchas veces quienes caen al agua desde cierta altura quedan ‘sin aliento’, por la sorpresa, el pánico y el golpe sobre el agua fría.

A Favor y En Contra

Conocer cuáles fueron los determinantes que mantuvieron a Kay Longstaff con vida tras caer de un crucero podrían ayudar a otras personas en circunstancias simulares.

1º) Evite Caer de un Crucero

Por todo esto, y si bien los cruceros están muy bien diseñados para resguardar la seguridad de sus huéspedes, también es necesario que éstos sean lo suficientemente responsables para evitar cualquier imprudencia que ponga en riesgo sus vidas.

Lo mismo vale para los tripulantes, claro está, pero éstos suelen estar entrenados, capacitados e informados acerca de los protocolos a seguir ante todo tipo de emergencias.

Así que si usted se apresta a pasar unas vacaciones en crucero, estaría bueno que tenga en cuenta los siguientes consejos en caso de que por cualquier fortuita razón caiga al mar.

2º) Procure Estar Vestido

La ropa y el calzado mejoran la flotabilidad en los momentos siguientes a la caída, porque mantienen el aire atrapado.

Por esa razón también es bueno mantenerse en calma y flotar sin moverse demasiado. Eso ayudará a conservar el aire que se encuentra atrapado entre la ropa. Y en esas circunstancias, cualquier cosa que ayuda a flotar mejora las posibilidades de ser rescatado.

3º) ¡No Beba Alcohol!

Está bien, reconocemos que esto es bastante difícil a bordo de un crucero. Pero en este caso los abstemios también corren con ventaja.

Datos proporcionados por la entidad que agrupa a los guardavidas del Reino Unido indican que uno de cada ocho ahogamientos en las costas de ese país se relaciona con el consumo de alcohol.

Por ello, la entidad aconseja nunca entrar en el agua después de beber. Y no sólo por los efectos del alcohol sobre el organismo, sino porque además puede afectar seriamente el juicio, las reacciones, y la capacidad de nadar.

Por otra parte, Mike Tipton constató durante un experimento que las respuestas fisiológicas a la inmersión de un grupo de voluntarios que había consumido seis vasos de vodka antes de entrar en el agua no revelaron ninguna diferencia con las de otro grupo que no había bebido.

“Sin embargo, confirmamos que el alcohol sí dificultaba la toma de decisiones—explicó el experto–. Las personas toman malas decisiones cuando tienen alcohol en el organismo.”

4º) Si Es Mujer, Mejor

Por supuesto, usted no podrá hacer nada respecto a este punto antes, durante, ni después de la caída. Pero las mujeres tienen como promedio una proporción de grasa corporal 10% superior a la de los hombres. Y esto, en este caso, corre a su favor.

“Ellas tienen más grasa subcutánea, y eso significa que son más boyantes, porque la flotabilidad del cuerpo proviene principalmente del aire y la grasa que contiene el cuerpo”, explica Tipton.

La grasa también ayuda a conservar la temperatura corporal, lo que es vital cuando se pasa tanto tiempo agua.

5º) Si es Verano, Mucho Mejor

Por cierto, la calidez del Adriático en pleno verano fue otro factor fundamental para que la Longstaff sobreviviera. Se estima que la temperatura del agua era de 28ºC ó 29ºC, que es incluso algo más de lo que suele medirse en una piscina a esa altura del año.

“Una persona puede sobrevivir alrededor de una hora en agua a 5ºC, dos horas en 10ºC, y seis horas en 15ºC –señala Mike Tipton, instructor de supervivencia en entornos extremos–. Pero si la temperatura es de 20ºC, se puede soportar hasta alrededor de 25 horas”.

Si por el contrario, la temperatura del agua se encuentra por debajo de los valores del párrafo anterior, la persona puede entrar en shock, con lo que probablemente pierda la capacidad de controlar su respiración, tragar agua o ahogarse de inmediato.

Incluso si el shock no se produce, la permanencia en aguas abiertas provoca una rápida disminución de la temperatura corporal, lo cual desencadena cansancio, confusión y desorientación.

6º) ¡Flote!

Según un informe sobre de técnicas de supervivencia de la BBC, la mejor manera que el enfriamiento corporal sea más lento es no nadar. Lo mejor, aseguran, es flotar con las rodillas levantadas hacia el pecho.

Un mar apacible y sin olas ayudó a flotar a Longstaff a mantenerse casi en el mismo lugar en el que cayó del barco.

“No había olas que la sacudieran todo el tiempo –señala Tipton–. De otra forma, se habría ahogado inevitablemente.”

7º) Aférrese a Algo

Es probable que al momento de una caída accidental la persona no lleve chaleco salvavidas. Así que cualquier cosa que haya flotando lo ayudará a sobrevivir. ¡Aférrese a eso!

8º) No Pierda la Razón

El autocontrol y una psiquis resistente son tanto o más útiles que todo lo demás.

En situaciones extremas, la mayor parte de las personas quedan paralizadas, y a menudo son incapaces de encontrar la forma de ayudarse a sí mismas. Muchos otros también entran en pánico. Y sólo unos pocos son capaces de decidir de inmediato qué es lo que tienen que intentar hacer para sobrevivir. Otras veces la desesperación y el pánico comienzan a aparecer cuando van pasando las horas y la ayuda no llega. “La voluntad de vivir es crucial –señala Jinks–. Si te metes en una situación y piensas, ‘voy a morir’’, tu psicología cambia. Por el contrario, decirse a sí mismo ‘no me voy a morir hoy’ puede ayudar bastante.”

9º) ¡Que lo Encuentren!

El tiempo de supervivencia en el agua es limitado, como se ha visto más arriba. Así que es fundamental que lo encuentren lo más pronto posible.

Longstaff también tuvo la suerte de que otras personas a bordo advirtieran rápidamente su ausencia y dieran aviso. Después se utilizó el circuito cerrado de Tv del barco para determinar el momento de su caída y calcular su probable ubicación.

Aun así, es muy difícil encontrar a alguien flotando en el mar, especialmente de noche. “Es realmente complicado encontrar lo que, en esencia, es una cabeza que asoma sobre el agua”, grafica Tipton.

Fuentes: Everett Herald / BBC/ The Maritime Executive / CNN / Noticias de Cruceros

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