De lograr la inclusión del idioma chino en las escuelas, Panamá sería uno de los primeros países de América Latina en dar dicho paso.

Yaissel Urieta Moreno | Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. | @yai_urieta

Cerca de 836 millones de hablantes en el mundo ya conocen el mandarín, idioma oficial de la República Popular China, que en los últimos años se ha convertido en la lengua universal debido a temas de comercio.'

Un idioma con una construcción coloquial y de escritura totalmente diferente al que están acostumbrados los panameños en su día a día, estaría camino a convertirse en una asignatura de lenguas en algunos colegios privados.

Una idea que no es tan descabellada si se ve la ruta que ha tenido el mandarín en el país. Antes solo era entendido por los chinos que utilizaban el idioma para hablar frente a los panameños.

Hoy día, ya hay un centro especializado para que panameños con formación académica superior también aprendan a hablar y escribir el mandarín.

El Instituto Confucio está ubicado en la Universidad de Panamá (UP) y fue una inversión en conjunto con la Embajada de la República Popular China, en donde ya hay un grupo de 25 personas aprendiendo mandarín, lecciones que se dividen en seis módulos.

Es por ello por lo que en las escuelas, el francés podría desaparecer e integrar la lengua china de aquí a unos tres años.

Actualmente son pocos los colegios que tienen este idioma como parte de su currículum, pero debido al tema de comercio y un mejor desarrollo de profesionales, el compás se abre a nuevas generaciones, con intereses y educación actualizada.

Facilidades

Según Mario Chung, panameño de padres chios, "el mandarín ha sufrido una evolución al ser simplificado para mejor entendimiento".

Mientras que para el embajador de la República China Popular en Panamá, Wei Qiang, es un mito que el mandarín sea difícil e imposible de aprender para un panameño. Por ello, la intención de romper barreras desde pequeños.

"Vivimos en un mundo globalizado, en el cual la barrera lingüística se vuelve cada día más intolerable frente al anhelo común de los ciudadanos del mundo, sea donde fuere, sean chinos o sean panameños, por conocerse y comprenderse y entablar lazos de todo tipo, de negocios, por ejemplo", comentó el embajador durante la inauguración del instituto.

Para los chinos, el español es uno de los idiomas más complicados de aprender, ya que tiene muchas conjugaciones y letras con pronunciaciones complicadas como es el caso de la "erre".

Entre tanto, personas como Juan Carlos, quien ha podido viajar a China, el mandarín es de palabras cortas, rápidas y en tono fuerte.

"Sí es difícil para un panameño entenderlo, pero ellos son muy educados", expresó el joven, quien en su viaje solo aprendió palabras de cortesía.

Algunos profesores en lenguas, como Cristina Perea, aseguran que el mandarín poco a poco irá ganando terreno. "Tal vez no llegue a desplazar el inglés por completo, pero sí le hará mucha competencia".

Por otra parte, especialistas en comportamiento social aseguran que para las nuevas generaciones es casi obligatorio aprender por lo menos tres idiomas, para lograr escalar a los puestos de trabajo a los que aspiran.

Por ello se tiene previsto que a futuro, universidades privadas y públicas se unan al programa del Instituto Confucio, y por eso en agosto llegarán más profesores para enseñar sobre la cultura china a los panameños.

De esas capacitaciones saldrían profesores que enseñarían a estudiantes en edad escolar primaria y media.

Fuente: Panamá América

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