Cinco de cada diez viajeros que salen del país por vía aérea tienen alguna cobertura para problemas de salud. Qué dicen las empresas del sector.

Sea porque se la otorga su tarjeta de crédito o porque la compró para la ocasión, uno de cada dos pasajeros que salen alexterior por los principales aeropuertos o por el puerto de Buenos Aires cuenta con un plan de asistencia al viajero que cubre percances de salud.

Un vaso medio lleno, según se lo mire. "Quiere decir que la mitad de los que salen por via aérea y marítima no tienen protección", dice Alexia Keglevich, la CEO de Assist Card, compañía líder del mercado argentino de asistencia al viajero.

Se trata, sin embargo, de un mercado de crecimiento notablemente rápido. Entre 2007 y 2013 -último año medido por la firma de investigaciones Claves- la facturación combinada de las empresas se casi triplicó: de US$50 millones a US$141 millones.

La multiplicación del número de argentinos que salen al exterior -en la última década creció todos los años excepto en el 2014- es un factor decisivo para esa expansión. También los requisitos de algunos países: Europa, por el tratado de Schengen, exige una protección mínima de 30.000 euros. "Y a partir de eso los viajeros se habituaron y extendeiron la conducta al resto de sus viajes", señala Keglevich. Cuba también exige cobertura.

"A más distancia o duración del viaje, mayor la proporción de asistencias. Pero si tomamos también la vía terrestre y fluvial y todos los destinos, incluidos los de países limítrofes, esta relación baja a 4 cada 10 turistas, o menos" dice Gonzalo Vazquez, director de Claves Información Competitiva.

Los casos, de gran repercusión mediática, de personas que debieron ser asistidas con crisis de salud en el exterior contribuyeron mucho a que los viajeros tomaran conciencia, dice Ernesto Lucci, gerente regional de viajes en Europ Assistance. "No es sólo el costo; los procesos administrativos de un traslado sanitario son muy complejos y requieren know how"

El miércoles, la turista argentina Ana María Arroyos fue trasladada al país desde Jamaica en un vuelo sanitario gestionado por Assist Card, pese a que el límite monetario de su cobertura ya se había agotado, según aclaró la compañía en un comunicado. Arroyos tenía el servicio a través de su tarjeta de crédito, por un total de 20.000 dólares. Esa suma pronto se agotó mientras era atendida y operada en Jamaica por las consecuencias de una peritonitis.

Cerca de la mitad de las ventas de asistencia la viajero se hace en nuestro país mediante "capitación", según el informe de Claves: tarjetas de crédito y prepagas de salud compran asistencia para ofrecérselas a sus clientes como cortesía. La otra mitad se vende en forma directa o por agencias de viajes.

¿Qué, cuánto?

La turista Arroyos no viajaba desprevenida; tenía la cobertura de su tarjeta de crédito. ¿Qué conclusiones debería sacar el consumidor de casos como ésos?, les pregunto Clarín a los ejecutivos consultados.

"La suma usual de las coberturas de las tarjetas es de US$20.000, para todo el grupo familiar: poco, y a dividir entre varios individuos", dice Lucci. Aconseja coberturas mayores "Una cobertura limitada a entre 15.000 y 25.000 dólares cuesta unos 6 dólares por día; con 8 ó 9 dólares diarios ya se accede a US$50.000; no es una diferencia tan grande en el gasto" enfatiza.

Keglevich, de Assist Card, también recomienda los upgrades -en el caso de las tarjetas-; o, para la compra voluntaira, planes que no sean los mínimos. "Puede que 15.000 dólares no sea una cifra chica para Latinaomérica, pero sí para el Caribe o EE.UU". Recomienda, para el Hemisferio Norte, no apuntar a menos de US$ 60.000 y, si es posible, a 150.000. "Una peritonitis en EE.UU. no baja de 80.000 dólares", ejemplifica.

Una tarjeta de asistencia al viajero no es un sésamo que abre todas las puertas. Ni las pandemias como la Gripe A están dentro del contrato, ni las enfermedades preexistentes. "Pero si un pasajero tiene problemas con una de estas enfermedades "nos ocupamos de que sea estabilizado", dice Lucci. Para gastos que exceden lo pactado "ayudamos al pasajero con la negociación, para que le den un plan de pago y les cobren los mismos precios que a nostros", dice Keglevich.

Letra chica

Diego, un argentino de 42 años que se subió a un skate mientras jugaba con un sobrino en Hawaii, tuvo que pagar 800 dólares por la revisación en una guardia y radiografías, porque su empresa de asistencia lo consideró un riesgo deportivo. ¿Cuánta letra chica tiene que leer un consumidor para no hacerse expectativas falsas?, le preguntó Clarín a Lucci.

"Para nosotros ese no hubiera sido un caso de deporte, sino de recreación. Fútbol en la playa es recreación... Ahora, si alguien va a practicar un deporte, tiene que adquirir un producto especial". En los ultimos años, tanto las marcas tradicionales como las más nuevas del mercado han agregado "productos" diferenciados para deportistas, o para embarazadas.

Quién es quién

Las empresas que prestan asistencia en viajes, en la Argentina, no son compañías de seguros -salvo excepciones, como QBE- sino compañías de "asistencia integral". Eso las deja afuera de la regulación existente para seguros, en cuanto a requisitos de capital y otras normas.

¿La actividad debería ser regulada? Lucci, de Europ Assistance, estima que "sí, en cierta medida", como para asegurar cierto control de calidad. "Hoy es muy fácil barir un negocio, tercerizando. Somos excepción las empresas que tenemos centros de llamados propios".

En el país, el mercado de la asistencia al viajero está muy concentrado: dos jugadores ya reúnen el 80%, comparado con 68% hace cuatro años, según el estudio de Claves. Assist Card (de propietarios estadounidenses y management argentino), y el grupo local Imas (Universal Assistance y Travel Ace) encabezan el pelotón, seguidos por Ibero Asistencia (del grupo español Mapfre) y Europ Assistance (de la aseguradora italiana Generali con el grupo local Werthein). Les sigue, con menor paticipación, una decena de jugadores más.

Un plan de asistencia típico cubre salud, ayuda legal en el exterior y pérdidas de equipaje. Los precios varian segun el lugar, la firma y el plan. Cifras relevadas por Claves a julio de 2014 arrojan valores de entre 40,8 y 122 pesos (entre 5 y 10 dólares) por día, para los planes más básicos.

Fuente: Clarin

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