La zona colonial lucha por superar las barreras del miedo y del caos

Adentrarse al corazón del municipio Sucre supone un viaje en el tiempo, con su iglesia tricentenaria, su fe cimentada en el Dulce Nombre de Jesús, patrono local, y sus casas coloniales, muchas de las cuales dejan al descubierto sus paredes aún de bahareque y de inmensas ventanas aseguradas con barrotes de hierro colado.

Junto a esta postal del pasado conviven la economía informal y la escasa presencia policial que, a juicio de sus residentes, son las principales barreras para descubrir y caminar el casco colonial, además de la vialidad interna, la falta de estacionamientos y las calles empedradas que han sufrido las consecuencias del elevado tráfico vehicular.

"La zona tiene potencial para ser un epicentro cultural pero faltan recursos y ordenar el caos", refiere Melisa Sánchez, vecina del centro histórico de Petare. Nelly Lugo pide vigilancia para la calle Miranda del casco "pues son frecuentes los atracos y de noche abren los negocios. Al caer la tarde no se ve un policía en la zona".

Richard Hernández recoge el sentir de la comunidad cuando exhorta a las diferentes instancias del gobierno a retomar el trabajo para preservar el patrimonio local, incluida la iglesia Dulce Nombre de Jesús, su mayor patrimonio arquitectónico.

Allí aguardan por la restauración del púlpito, uno de los seis retablos y la Adoración de los Reyes Magos, un fresco de Tito Salas. Además, la comunidad alerta sobre el peligro que encierran las casas coloniales pues muchas se están cayendo y requieren ser restauradas.

Laura Quevedo, quien pertenece al consejo comunal del casco de Petare, explicó que hay un proyecto de turismo para la zona que no ha avanzado por muchas razones, entre ellas la inseguridad y la falta de coordinación entre la comunidad organizada y los diferentes entes de gobierno.

"En los próximos días está previsto hacer una reunión con las nuevas autoridades de la alcaldía", informó Quevedo y agregó que se les planteará un proyecto que tienen junto a Fundalamas de recuperar la plaza Sucre.

Vecinos coinciden en que lo que se necesita para revitalizar el casco es darle mayor promoción pues el que viene por primera vez queda atrapado y vuelve, aseguran. La comunidad sueña con visitas guiadas para los turistas y con que se diversifiquen las ofertas gastronómicas.

Caminar el casco

El pueblo de Petare es un lugar para caminar. Sobre la plaza Sucre está la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús que es Monumento Histórico Nacional, como también lo es la Capilla de El Calvario.

Bordean la plaza, entre otras edificaciones, la Casa Municipal, la Fundación José Ángel Lamas y la sede de la Fundación Bigott.

El Teatro César Rengifo es una apuesta por la cultura, igual que el Museo de Arte Popular de Petare Bárbaro Rivas, un espacio para la expresión plástica, donde se presentan muestras de artistas.

La "Minita de Petare" es la bodega de Francisco Rodríguez, la más antigua del casco, que existe hace 90 años. La quincalla tiene una valiosa colección de fotos de Petare y otros objetos.

Vecinos piden que se recuperen espacios como el Cine Encanto y el Cine Miranda y el gran café de Petare, también en la calle Miranda.

Fuente: El Universal

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