Flotel en el Amazonas ecuatoriano

Así como la palabra y el concepto de “Motel” tienen su origen en la combinación de las palabras Motor y Hotel, es decir, un hotel donde llegas a tu habitación en un vehículo a motor, de igual manera surgió el del flotel u hotel flotante. Es decir, un hotel que flota (aunque algunos no solo flotan sino que también navegan)

Basta una búsqueda en google para encontrar cerca de medio millón de resultados. Para los estándares de google pudiera resultar un número relativamente pequeño, sin embargo, es más que suficiente para dejarnos claro que esta modalidad de alojamiento tiene una cantidad importante de usuarios, así como destinos donde disfrutarlos.

Seguramente muchos estén familiarizados con las casas-bote que abundan en los canales de Amsterdam, de los cuales, algunos son alquilados a turistas por temporadas.

Floteles en el lago Dal, en Cachemira, norte de La India.

Este concepto se ha esparcido por todo el mundo, por ejemplo, en el sur de la India en Kerala, los floteles navegan los mansos canales de esta región visitando diversas aldeas, para apreciar de primera mano sus costumbres, artesanías y gastronomía. En el norte, concretamente en la provincia de Cachemira, simplemente flotan en el Lago Dal con el majestuoso Himalaya al fondo.

Más cerca, en nuestro continente los podemos encontrar en la amazonia boliviana surcando el rio más caudaloso del mundo. También se puede pasear por el Amazonas a bordo de un flotel en su recorrido por Ecuador, ya que ese país también ofrece este servicio.

En Venezuela existen por lo menos dos regiones donde este concepto pudiese ser desarrollado, ambos con mucho que ofrecer al turismo.

El delta del Orinoco es un laberinto de canales, caños y vegetación con aldeas indígenas que conservan sus tradiciones, cultura, idioma y artesanía. Más del 80% de la fuerza laboral del estado Delta Amacuro depende del sector público, es decir de la gobernación y las distintas alcaldías, actividades que no generan productividad. El desarrollar turísticamente el delta es sin duda una excelente iniciativa para brindar opciones de ingresos y crecimiento económico a un de las zonas más deprimidas del país. Recientemente se publicó en este medio un artículo acerca del Campamento Turístico WaraoWitü y su recuperación y restablecimiento para recibir nuevamente a turistas y visitantes.

La otra zona del país donde este concepto pudiese ser exitoso es el sur del Lago de Maracaibo, en el delta del Catatumbo y su famoso relámpago, como mencioné recientemente en esta columna. El concepto del flotel es otro nicho que de explotarse, nos permitiría disfrutar y difundir paisajes únicos de nuestra geografía, la unicidad o ‘uniqueness’ de la cual hablé y en la cual pudiéramos enfocarnos para poco a poco consolidarnos como un destino apetecible en el mercado mundial.

Alberto Aristeguieta

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