Con esta abreviatura se ha dado conocer por las redes sociales la película Bohemian Rhapsody (Rapsodia Bohemia) la cual versa sobre la vida del legendario cantante de la agrupación británica Queen, Freddie Mercury, y que durante las últimas semanas ha sacudido a las audiencias por todo el orbe.

Sin duda Mercury fue un personaje controversial que cambió la forma como se hacía rock. Mucho antes que Luciano Pavarotti, con su iniciativa “Pavarotti and Friends” llevara el canto lírico a las masas, ya Mercury exploraba estas fusiones musicales al lado de la soprano española Montserrat Caballé. El reciente estreno de la película biográfica ha despertado de nuevo el interés por la música de Queen al punto de haber reintroducido 16 temas de manera simultánea, en los Top 100 de las carteleras británicas una semana después de su estreno.

Pero el fenómeno de Queen-Mercury ya venía andando, solo que ahora ha tomado un nuevo impulso.

Casa natal de Freddie Mercury en Zanzibar, Tanzania.

Por ejemplo, en su natal Zanzibar tanto la casa donde pasó sus años de infancia como un bar en la playa donde solía pasar las tardes al salir de la escuela, son visitas obligadas para los amantes de la famosa banda. Hasta se ha emitido una versión turística del billete de 500 rupias, con el rostro del cantante. Sin embargo, al ser Tanzania (país al cual perteneces el archipiélago de Zanzibar) predominantemente musulmán, y como tal, condenatorio de la homosexualidad, el crecimiento turístico en torno a la figura de Freddie Mercury ha sido muy moderado, a pesar del gran interés por parte de inversionistas privados.

Caso contrario ocurre en Montreaux, ciudad suiza a orillas del Lago Leman (Lago Ginebra) donde la agrupación grabó sus últimos discos y Mercury pasó meses de descanso durante su enfermedad. Una estatua suya, en el malecón que bordea el lago, es lugar de visita obligada y los 24 de noviembre de cada año (fecha de su muerte) ofrendas florales traídas por sus ‘fans’ suelen adornarla. A través del Casino de Montreaux se accede a “The Studio”, un pequeño museo gratuito, con trajes usados por Mercury en los conciertos de Queen, consolas de grabación, discos y parafernalia de la banda. Realmente una joya escondida.

Museo de Queen en Montreaux, Suiza.

A la casa de Londres donde vivió y murió, ahora propiedad por herencia de Mary Austin, su gran amor y musa de la conocida balada “Love of my life" , tuvieron que levantarle un alto muro para resguardar la privacidad de su dueña. No obstante, el muro se ha convertido en depositario de cartas, fotos, letreros y recuerdos dejados por los fanáticos del músico. De igual manera, la casa de su juventud, donde vivió a su llegada de Zanzibar, ubicada en Feltham, en el West End de Londres, recibió en el 2016 la placa azul que la acredita como parte del patrimonio británico (English Heritage).

Por otro lado, el ayuntamiento de Barcelona, ciudad a la que Mercury junto a Montserrat Caballé regaló uno de sus grandes temas con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992, está considerando bautizar con los nombres de los artistas, dos calles que intersectan. Con la misma seguridad que puedo afirmar que Barcelona, con sus más de 10 millones de visitantes anuales, no necesita “crear” nuevos atractivos turísticos y lo hace como reconocimiento y agradecimiento sincero a las brillantes carreras de ambos cantantes, estoy convencido que el cruce de estas calles será testigo de miles de fotos que los amantes del rock y turistas en general se tomarán bajo el letrero con el nombre del mítico interprete.

Estatua de Freddie Mercury en Montreaux, Suiza

Así como en la ciudad de Liverpool hay tours para recorrer lugares relacionados con la historia de los Beatles, en los diversos lugares donde Mercury dejó huella han surgido sitios de peregrinación y visita obligada para sus seguidores. En resumen, podemos decir que estamos siendo testigos del surgimiento de nuevas atracciones turísticas originadas en torno a la vida del legendario cantante. Long live Freddie Mercury!

Alberto Aristeguieta

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