El planeta pide auxilio ante tanta contaminación de su ambiente, el consumo de combustibles fósiles genera cada día más contaminación en cielos, aguas y suelos, la población sigue creciendo y produciendo cada día más basura, la cual, por no estar siendo manejada adecuadamente, poco a poco se ha ido depositando en los océanos, lagos y ríos. Industrias, urbanizadores, constructores, comerciantes, e incluso entes gubernamentales, talan indiscriminadamente bosques y selvas con la excusa del desarrollo urbano, industrial o turístico. 

El turismo y la recreación crecen cada día más y los recursos naturales reciben el impacto de desbordados volúmenes de visitantes que inevitablemente contaminan sus suelos y aguas con residuos orgánicos y no orgánicos. El cambio climático es una realidad, los glaciales se derriten, las temperaturas alcanzas extremos nunca vistos, y se afectan negativamente los ciclos lluviosos y la calidad del ambiente. En fin, poco a poco estamos destrozando el planeta.

Lamentablemente los diferentes Estados del globo terrestre no han llegado a un consenso en torno a como frenar el constante deterioro de la naturaleza, y cada día la situación empeora en términos generales, ya que las medidas para mitigar el daño, o evitar que este continúe, son pocas y aisladas. Lograr que los destinos turísticos sean ambientalmente sostenibles amerita un esfuerzo de gobierno y particulares, las empresas turísticas son apenas aisladas piezas de un gran rompecabezas.

En la medida que los recursos naturales y el entorno se deteriora, también los destinos lo hacen. La teoría de un oasis turístico en medio de un basurero es posible pero inútil, porque nadie quiere disfrutar de un sitio, por muy atractivo que sea, si apenas se mueve fuera de él sólo encuentra contaminación y poca calidad en los recursos naturales, paisaje y servicios. En medio de este sombrío panorama, hay ejemplos a seguir y prácticas recomendadas a retomar:

Caso N° 1.

Imagen: es.gizmodo.com

Hawái, uno de los más importantes destinos turísticos de los Estados Unidos de América (USA), maneja un enorme proyecto con la empresa Tesla, buscando que toda la energía eléctrica que consume sea renovable y sostenible para el año 2045. Este proyecto, que abarca inicialmente 54.978 paneles solares 2 y 272 baterías acumuladoras, es parte del plan. Incluso aspiran que algunas de sus islas como lo es Kauai cuente con 70% de energía limpia para el año 2030. Este proyecto implica la total eliminación del uso de los combustibles fósiles tales como el carbón y el petróleo para la generación de energía, con la consecuente mejora de la calidad ambiental.

Caso N° 2.

Costa Rica, importante destino turístico de Latinoamérica líder en iniciativas de sostenibilidad, ha venido avanzando en el aprovechamiento de la energía geotérmica que producen sus volcanes, buscando de esta forma producir energía limpia que permita eliminar paulatinamente el consumo de combustibles fósiles. A la fecha cuentan con siete plantas geotérmicas, la última de ellas, “Las Pailas II”, inaugurada el pasado 23 de julio del año en curso, fue financiada por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA). Con esta iniciativa Costa Rica aspira que todos sus destinos turísticos internos usen energía limpia en los próximos diez años.

Caso N° 3.

Tailandia inició en 2018 una campaña para evitar que sus destinos turísticos naturales sucumbieran ante la inmensa contaminación producto de la vista de millones de visitantes anualmente. Una de sus playas más famosas, Bahía Maya, muy conocida en el mundo, debido a que en ella se filmó la película 'La Playa' (2000), protagonizada por Leonardo DiCaprio, fue cerrada al público hasta nuevo aviso, buscando con esta medida su recuperación ante del daño causado en los últimos años. Tailandia desea que sus playas mantengan la calidad que originalmente tenían y adelanta medidas para imponer estrictas normas sobre capacidad máxima permitida (Capacidad de Carga) en los diferentes destinos turísticos naturales.

Caso N° 4.

Catorce (14) países de América Latina y Caribe: Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Granada, Ecuador, Panamá, Perú, República Dominicana, Santa Lucía, Uruguay, Honduras y Guyana, apoyan la campaña de “Mares limpios” impulsada por la Organización Mundial del Ambiente de las Naciones Unidas; la medida busca proteger los ecosistemas marinos buscando reducir drásticamente el consumo de plásticos desechables y erradicar el uso de micro plásticos que contaminan los océanos y mares, afectan la vida animal y deterioran los destinos turísticos asociados.

Caso N° 5.

Planta de energía geotérmica de 7,5 MW en Hachimantai (Iwate Chinetsu @Nikkei Business P). Imagen: geotermiaonline.com

Japón, hasta hace pocas décadas considerado uno de los países con mayor contaminación industrial y urbana, ha venido tomando medidas exitosas para disminuir la emisiones de gases contaminantes como el CO2, reducir la contaminación por basura, eliminar la producción y el uso de materiales contaminantes o no reciclables, y mejorar la calidad del agua. A tal fin, en una acción conjunta del gobierno central y del descentralizado, han logrado promover el desarrollo de energías limpias (eólica, solar y geotérmica) con miras a la eliminación paulatina de uso de combustibles fósiles. La ciudades han impuesto normas estrictas para que el transporte público de taxis y autobuses, sólo se realice con vehículos que usen combustibles no contaminantes o híbridos. Además, mediante la aplicación de tecnología y un sistema de controles monitorean continuamente la calidad del aire que respiran y del agua que consumen. Todas las ciudades están obligadas a clasificar y reciclar la basura, mucha de la cual es aprovechada para la elaboración de abonos orgánicos, energía o subproductos para la industria. Los destinos turísticos se benefician con todas estas disposiciones estando también obligados a mantener altos niveles de calidad en el ambiente que los rodea.

Caso N° 6.

Diversos organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales han publicado Guías sobre Prácticas Ambientales Recomendadas para el desarrollo del turismo sostenible, entre ellas: Rainforest Alliance, quien conjuntamente con la SNV y Counterpart, presentaron la “Guía de Buenas Prácticas de Turismo Sostenible para Comunidades de Latinoamérica” (2009), donde se incluyen diversas medidas necesarias para lograr la deseada sostenibilidad ambiental en el desarrollo del turismo. Alcanzar y mantener la sostenibilidad ambiental de los destinos turísticos no es fácil ni económico, pero si necesario para que estos sean competitivos en cuanto a la calidad de los recursos naturales que aprovechan y el entorno en el cual se desenvuelven los visitantes. Esto permitirá, además, que los turistas y recreacionistas repitan su experiencia de viaje y recomienden el destino a otros viajeros.

Willian J. Bracho, MSc.

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