He tenido la oportunidad de viajar a Venezuela dos veces; una en el 2011 y la última en 2016. Mis lazos con el país sudamericano son muy fuertes y tengo mucha gente querida que es de allí o que sigue viviendo en Venezuela. Sin duda es uno de los países que más huella han dejado en mí. Tanto es así que mucha gente me dice que tengo acento de Latinoamérica, me pregunto por qué…

Venezuela es un país bello, rodeado de naturaleza, gente única y lugares de encanto. La verdad es que la situación convulsa tanto política como social por la que atraviesa el país me duele casi como si fuera el mío.

Venezuela: la tierra de la alegría

Mis ganas de mostrar lo bello de Venezuela chocan con la inseguridad del país que todos los medios se empeñan en verter sobre nuestra vida diaria. Nada más lejos de la realidad, no voy a decir que el país no es peligroso y que no hay inseguridad pero mis ganas de enseñaros la preciosidad de los lugares de Venezuela puede con las estadísticas.

Ya le dediqué un post sentimental a Venezuela, una carta abierta al país que salió de bien dentro pero esta vez os traigo algo más práctico que os servirá si queréis visitar Venezuela algún día.

Quiero ser realista y daros consejos para vuestra seguridad en Venezuela pero también quiero mostraros el otro lado que tan poquito se promociona. Cierra los ojos, respira y empieza a leer como si no supieras nada de este país. Un, dos, tres…

Datos prácticos para viajar a Venezuela: antes del viaje

  • El país se llama República Bolivariana de Venezuela en honor a Bolívar, libertador de cinco países de Sudamérica (no os preocupéis, no se os va a olvidar su nombre, veréis su estatua en todas las plazas de Venezuela).
  • No en todo el país hay clima caribeño; desde la selva, pasando por el desierto, los Llanos y los Andes, el tiempo cambia. El clima es tan diverso en Venezuela que te serán útiles tanto las chanclas (o cholas), para visitar las playas más bonitas que he visto nunca, como ropa de abrigo para subir a los picos más altos de Venezuela, situados en Mérida.
  • La base de la poca economía que le queda hoy en día a Venezuela es el petróleo. A día de hoy no se produce nada porque el mal llamado “Socialismo del siglo XXI” se encargó de romper la cadena nacional de producción al incentivar la importación de productos extranjeros a cambio de petróleo a sus países amigos. Eso favorece que un litro de gasolina sea más barato que un litro de agua. Puedes llenar el depósito (tanque) por 30 céntimos de dólar (¡síiii, es verdad!)
  • La escasez es real. A fecha de 2017, el 48% de la población venezolana es pobre y el 90% de la población venezolana no puede costearse la comida. Para que os hagáis una idea el sueldo mínimo es de 21 dólares; un cartón de huevos vale 3$ y un pollo 2,30$ ¿Cómo se puede vivir así? Sin embargo, para el turista la situación es más fácil al contar con divisa extranjera y la crisis acaba cuando se cruza la frontera.

Cuándo viajar a Venezuela

El clima es estable durante todo el año pero se divide en dos estaciones: la estación seca que va desde noviembre a abril y la húmeda; entre mayo y octubre. Varía de región y depende más de la altura que de si estás en el interior o en la costa.

La zona de los Andes es la más fría del país; Mérida por ejemplo está a 1.600 metros y su punto más alto, el Pico Bolívar está a 4.978. En Maracaibo, sin embargo, la temperatura media es de 34 grados y, atención, a una humedad del 80% (te derrites, literalmente).

Recomiendo visitar Venezuela en época húmeda sobre todo si vais a visitar el Parque Nacional Canaima en su máximo esplendor. Si no podéis ir en la época húmeda (como me pasó a mí), el Salto Ángel es bello igual pero solo un hilito. Aunque también tiene sus ventajas, como poder subir a cascadas que están secas y contemplar los tepuyes de lejos.

Cómo llegar a Venezuela

En avión

Las aerolíneas que vuelan de España y Europa a Venezuela son Air France, Avianca y American Airlines, normalmente con escalas en esos países. Desde Latinoamérica también opera Copa Airlines.

No recomiendo volar con Conviasa, una aerolínea del gobierno, muy corrupta y que a pesar de ser el segundo país con las mayores reservas de petróleo del mundo, se permite el lujo de tener que alquilar aviones a otras empresas. Suelen retrasarse o dejarte varado en los aeropuertos internacionales durante varios días.

Las demás empresas tuvieron que dejar de volar a Venezuela porque el gobierno les dejó de pagar. La otra alternativa sería llegar por tierra a Venezuela:

Por tierra:

Viajar a Venezuela desde Colombia o Brasil

Durante un tiempo la frontera de Venezuela con Colombia estuvo cerrada porque según el Presidente de Venezuela el “bachaqueo” (comprar productos en Venezuela y venderlos en Colombia) estaba dañando la economía. Qué triste que él mismo olvide que es colombiano y que los venezolanos y colombianos son y serán siempre, hermanos.

A día de hoy la frontera está abierta pero no recomiendo pasarla por tierra sobre todo si tienes pasaporte europeo porque querrán “matraquearte” (sacarte todo lo que puedan). Escuché varias historias y viví en carne propia que los guardias nacionales piden dinero; desde 20 a 50 dólares o todo lo que tengas para dejarte pasar.

En el viaje que hice por Sudamérica en 2016 tuve que volar desde Colombia a Venezuela porque la frontera estaba cerrada. Salió más caro pero nos ahorramos disgustos en la frontera. Las opciones para ir a Venezuela por tierra son:

Viajar por tierra desde Colombia a Venezuela

El paso fronterizo más seguro (o menos inseguro) en Venezuela es el de Cúcuta – San Antonio de Táchira. Siempre ha sido un paso muy común tanto para venezolanos como para colombianos. Aun así, al mismo venezolano intentan pedirle todo lo que tiene de valor o para “los refrescos” (práctica muy común entre los guardias nacionales de Venezuela).

El paso de Maicao – Maracaibo no es seguro principalmente por los guardias nacionales y por los guajiros, los indígenas dueños de La Guajira (una parte fronteriza de Colombia y Venezuela) que operan bandas para robar a todo el que pasa por ahí.

Viajar por tierra desde Brasil a Venezuela

El paso de Boavista – Santa Elena de Guairén – Ciudad Guayana (Puerto Urdaz) es muy utilizado hoy sobre todo por venezolanos que van a buscar comida a Brasil, aunque sea muy caro es una posibilidad para abastecerse.

Documentación necesaria para viajar a Venezuela

Con pasaporte europeo: los europeos pueden viajar a Venezuela sin visa hasta 60 días.

Con pasaporte de Latinoamérica: todos pueden viajar a Venezuela sin visa hasta 60 días menos Guyana, Suriname, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Cuba, República Dominicana y Haití.

Si eres de otro país, comprueba si necesitas visa para viajar a Venezuela.

Seguridad en Venezuela: ¿es seguro viajar por Venezuela?

Como he dicho antes, no puedo obviar los datos de criminalidad en Venezuela. Solo puedo contar mi experiencia visitando el país.

Para empezar te darás cuenta pronto de la paranoia venezolana, esa paranoia de “y si pasa esto y si pasa lo otro…”que reina en el ambiente. En muchos casos está justificada, porque la mayoría de los venezolanos tienen historias de primera mano de secuestros y robos a mano armada. Pero en muchos otros, están protegiéndote de lo que pudiera pasar. El venezolano siempre va a querer cuidarte.

Eso sí, hay algunas cosas que hay que tener en cuenta:

  • Evitar determinadas situaciones: no andar de noche por el centro de ninguna ciudad, que son irónicamente los lugares más inseguros. Hay que evitar algunos sitios de día también, usa el sentido común y pregunta a los lugareños antes de aventurarte. ¡No estás en Europa!
  • No “dar papaya” como dicen en Colombia, no dejárselo fácil a los ladrones o malandros para que se aprovechen de ti. No muestres lo que tienes ni enseñes objetos de valor como cámaras, móviles o dinero.
  • Mimetizarse en el ambiente. Los venezolanos están tan acostumbrados al clima cálido o templado que muy poca gente va con pantalón corto y sandalias. Mira a tu alrededor y analiza cómo vas vestido y si eres un blanco fácil.
  • Cuando cojas un taxi (solo los de línea o de confianza) es muy normal darle el número de matrícula a tus amigos por si pasa algo y avisar de que has llegado bien a casa.

Una anécdota sobre la amabilidad del venezolano: siempre recordaré aquella vez que volvía a España en 2011, estaba en el aeropuerto de Maiquetía en Caracas. Llego al mostrador para hacer el check-in y me dicen: “todo está bien, solo le hace falta abonar la tasa de salida”. ¿¡La tasa de quéeee!? Apenas me quedaban 20 bolívares, 10 euros y una tarjeta que no podía utilizar. No me quedó otra que pedir por todo el aeropuerto casi llorando que necesitaba dinero para volver a mi país (no recuerdo cuánto pero al cambio serían unos 15 euros). Los conseguí en media hora.

Consejos con el dinero en Venezuela

La fuerte inflación que sufre el país (el 2016 cerró con un 600% pero se prevé que este año sea de 2.200%) hace que el bolívar esté hiper devaluado. Recuerda que hay dos tipos de cambio para el turista: el oficial y el negro.

  • Nunca pagues con tarjeta de crédito. ¡Nunca! Ejemplo:voy a comprar algo que vale 3.800 bolívares (alrededor de 1 euro), si lo pago con tarjeta no me sale a un euro sino a 316 euros (una ganga, ¿no?).
  • No saques del cajero por la misma razón.
  • Para cambiar dinero hazlo con gente de confianza. Muchos venezolanos tienen cuenta en el extranjero y puedes hacerles transferencia y que ellos te den los bolívares en mano (de hecho es su forma de ahorrar en una moneda extranjera fuerte ya que la suya se devalúa día a día).
  • El dólar siempre está mejor valorado que el euro. En la medida que puedas, intenta llevar dólares.

Consejos de salud

No hay ninguna vacuna imprescindible para viajar a Venezuela pero sí se recomienda vacunarse contra la Fiebre Amarilla si vas a la selva.

Cuando estuve en el 2016 en Venezuela y medio mundo estaba alarmado con el Zika, conocí a muchas personas que habían pasado tanto el Zika como el Chikungunya y afirmaron que era una gripe más, con malestar y que se quita con reposo e ibuprofeno. A veces se empeñan en alarmarnos más de lo que es, no entiendo por qué.

Viajar con seguro a Venezuela: aunque la sanidad pública es gratuita tiene sus limitaciones y la escasez de medicinas es una realidad.

La belleza en Venezuela: lo imprescindible

Ahora sí, llegó el momento de enseñaros las razones para viajar a Venezuela, las que me enamoraron del país, que hablan por sí solas. Os dejo con mis tres lugares imprescindibles de Venezuela, los lugares que más me impresionaron. Hay tantos sitios preciosos que es difícil elegir pero hoy os dejo con tres, para que lo saboreéis poco a poco.

Mérida – Los Andes

Es el primer lugar al que llegué, mi primer destino en Sudamérica, allá por 2011. Admito que mirar por la ventana y verme rodeada de montañas, es lo que más me impresionó de esta bella ciudad.

Su centro neurálgico es Mérida, capital del Estado. Mérida es algo aparte, engancha. El ritmo de las grandes ciudades como Caracas o Maracaibo queda lejos, bien lejos. Los venezolanos consideran a los merideños o gochos los más tranquilos y honestos del país. El gocho es tranquilo, acogedor y respetuoso; por algo respira aire andino.

Su ciudad es reflejo de su personalidad; tranquila y más segura que el resto de Venezuela. Mérida es una ciudad estudiantil y de rumba (fiesta) y enclave importante para los amantes de la naturaleza; subir al teleférico más largo del mundo, escalar sus picos, hacer rafting o paracaídas en Tierra Negra.

La Guayana – Parque Nacional Canaima

La laguna de Canaima es donde más pequeña me he sentido en mi vida. La naturaleza que te rodea es enorme y contemplarla es un lujo. Sus cascadas golpean fuerte al compás de una naturaleza virgen y pura. Bañarse en sus aguas es sentirte libre y tener la certeza de que vivimos en un planeta único.

Sobrevolar el Salto Ángel ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Aunque era época seca y el salto de agua no era más que un hilo, observar esos tepuyes de miles de años de antigüedad es un auténtico privilegio. Me sentí como en la película UP pero volaba libre, sin casa pero con globos de colores imaginarios.

Parque Nacional Morrocoy y sus cayos

Ese agua tan cristalina, ese primer Caribe que yo presencié, fue en mi querida Venezuela. Mis trencitas de negra se movían al son del aire y de la salsa del lugar. Era feliz ante tanta belleza.

De verdad que espero que en unos años, las bellezas naturales de Venezuela estén al alcance de todos y que se recupere el turismo en este país que tanto lo necesita. Espero que el país se abra a aquel que quiera viajar a Venezuela y también, muy importante, al propio venezolano.

Fuente: albaluna.es

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